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Platón y La República

Una de las preocupaciones últimas de Platón, en La república o de lo justo, es la demostración de la inmortalidad del alma. No deduce de ello ningún premio ni castigo de ultratumba. Vicente Adelantado Soriano

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  Guías culturales

 

SANTANDER
ARTE EN CANTABRIA

ÍNDICE

Presentación
Itinerario cultural por Santander
Periodos histórico-artísticos

- De la prehistoria a la romanización
- El arte de la repoblación
- El arte románico
- El arte gótico
- El renacimiento
- El barroco
- El arte moderno y contemporáneo
Conjuntos histórico-artísticos
Museos de Cantabria
Teléfonos y direcciones de interés

PRESENTACIÓN

Cada pueblo, cada rincón, cada casa, hasta el más pequeño y sencillo utensilio, se constituye en una pieza del rompecabezas de la historia de una región. Y el arte como máximo exponente de la expresión humana, en sus diversas manifestaciones, pretende transmitir una concepción del mundo, particular e individual, de cada lugar y en cada época.

Cantabria, que ha sabido custodiar lo mejor de sí misma, rebasará las expectativas del inquieto viajero que desee profundizar en el aspecto artístico y cultural de una región, no por la grandiosidad o espectacularidad de sus obras, sino porque el entorno natural donde se emplazan, en muchas ocasiones, nos proporciona estampas individuales.

Esta pequeña guía pretende, en su limitado espacio, dar unas breves pinceladas de algunas de las obras de la historia de Cantabria han marcado determinados periodos, o que poseen un significativo valor artístico. Dada la imposibilidad de abarcar en estas páginas todo el patrimonio regional, se señalan aquellos lugares que son más accesibles o se encuentran abiertos al público, y por tanto resultan más fáciles de conocer in situ. También se han recogido unos breves apuntes de las poblaciones que han sido declaradas Conjuntos Histórico-artísticos, y los principales museos de Cantabria, que albergan los mejores testimonios del arte mueble hallado en la región.

ITINERARIO CULTURAL POR SANTANDER

SANTANDER, UNA CIUDAD DE MAR

Quien llega por primera vez a Santander sentirá descubrir uno de los lugares en los que la naturaleza se ha recreado con mayor sensibilidad. El mar y la montaña, el azul y el verde, conforman un incomparable telón de fondo de sus calles, avenidas y sobre todo de su bahía. A su abrigo, desde la época romana, se asentaron gentes de mar, y poco a poco, bajo la protección de una pequeña abadía comenzó a gestarse el origen de Santander. Nombre que deriva de la transformación fonética de San Emeterio (Santi Emeteri),que junto a San Caledonio conforman el patronazgo de la ciudad. Santander se muestra hoy como una ciudad moderna y cosmopolita, centro de un turismo de calidad, u como un importante foco cultural en verano, que podremos conocer a través de uno agradables paseos, descubriendo sus hermosos espacios naturales, delimitados entre la bahía y el mar abierto.

PASEO POR EL SANTANDER MONUMENTAL.

Partiremos del Palacete del Embarcadero, un pequeño y pintoresco edificio de aire modernista y mirador privilegiado para contemplar la Bahía. Siguiendo su perfil, descubrimos los jardines de Pereda, que entre palmeras y cedros, esconde monumentos a nombres ilustres de la ciudad. En el Muelle, se encuentra una peculiar grúa de piedra testimonio del gran tráfico mercantil del puerto santanderino. Continuando por la plaza de Alfonso XIII, podemos contemplar los monumentos a Pedro Velarde, héroe de la Independencia, y a la reconstrucción de la ciudad, tras el incendio de 1941. El edificio de Correos en el mismo centro de la ciudad, es un recia construcción del más típico estilo regionalista montañés, tan de moda a principios de siglo. Detrás de él, la plaza de las Atarazanas, nos descubre la Catedral, una primitiva abadía del siglo XIII, germen de la ciudad, formada por la cripta de El Cristo, un sobrio y angosto templo, de bóvedas achaparradas, y otra iglesia superpuesta, reconstruida en varias ocasiones, de influencia gótica. Callejeando por los alrededores de la popular Plaza porticada, sede atípica durante décadas del FIS, encontramos un bullicioso centro comercial. Continuando por la calle de San Francisco, salimos al Ayuntamiento, un edificio de estilo eléctico que fue anteriormente un convento. Junto a él, la plaza de la Esperanza, un típico y concurrido mercado, de influencia modernista. Siguiendo por la calle Miguel Artigas concluimos nuestro paseo en el Museo de Bellas Artes, que recoge un valioso conjunto de pintores regionales. Formando parte del mismo edificio está la famosa Biblioteca de Menéndez Pelayo, importantísimo foco cultural de la región, junto a la que fue su casa.

PASEO POR EL SANTANDER MARÍTIMO.

Comenzaremos nuestro paseo en Puertochico, antiguo puerto pesquero, convertido hoy en puerto deportivo, que se encuentra presidido por el Real Club Marítimo. En sus inmediaciones, el paseo de Pereda, es quizá el paisaje urbano con más carácter de la ciudad. Entre sus casas alineadas frente a la bahía, con elegantes balcones y miradores, destaca el edificio del Banco Santander, símbolo de una ciudad pionera de la banca española. Al otro lado, el paseo de Castelar, llama la atención por el compuesto estilo de algunos de sus edificios, como el Banco Vitalicio o el Siboney. En el alto de San Martín, antiguo barrio de pescadores, se emplaza el monumental Palacio de Festivales, junto al Centro de Alto Rendimiento de Vela. Continuando por la avenida de Reina Victoria, que entre residenciales edificaciones de influencia regionalista, nos conduce hasta la zona más residencial de la ciudad: El Sardinero. Desde mediados del siglo XIX, sus pioneros baños de Ola, constituyen el mayor impulso turístico de Santander, reuniendo un elenco de magníficas playas, a la vez que un importante centro hotelero. En la plaza de Italia, el Gran Casino se erige majestuoso, evocando el ambiente de

ciudad-balneario de la Belle Epoque. Pero son las playas de el Camello, la Concha, La Primera y La Segunda, las verdaderas

protagonistas: amplias, de finas arenas y aguas limpias, probablemente de las más bellas de España. Entre las dos últimas, se encuentra el promontorio de Piquío, adornado por unos jardines llenos de encanto. Atravesando el parque de Mesones, frente a la Segunda playa, podemos iniciar un paseo fuera del entramado urbano, por un sendero que bordea la costa y el campo de golf Mataleñas, llegando al Faro de Cabo Mayor.

- Península de la Magdalena-

Un espacio natural privilegiado, que constituye el símbolo más representativo de Santander. En su cima, se yergue el elegante palacio real, inaugurado en 1913 como residencia estival que el pueblo de Santander regaló- mediante suscripción popular- al monarca Alfonso XIII, convirtiendo la ciudad durante el verano, en la capital del reino. Posee unas hermosas caballerizas, unos extensos jardines con magnífico arbolado y playa propia. Actualmente es un parque público de libre uso. Perfectamente internado en el paisaje, se puede admirar un original mini-zoo, entre sus acantilados. Hoy en día, el Palacio es la sede de los prestigiosos cursos de verano de la U.I.M.P., un importante foro cultural y científico, de fama internacional.

PERIODOS HISTÓRICO-ARTÍSTICOS

DE LA PREHISTORIA A LA ROMANIZACIÓN

La peculiar orografía de Cantabria, repleta de cavernas, propició el asentamiento hace miles de años de grupos de hombres primitivos que expresaron su arte, representando figuras de animales con una técnica y un colorido extraordinarios, y que debido a las excepcionales condiciones de temperatura y humedad del interior de estas grutas, han llegado perfectamente conservadas hasta nuestros días.

Arte rupestre universal: Las Cuevas de Altamira:

Descubiertas por Marcelino Sanz de Sautuola entre 1875-1879 es el mejor de los conjuntos de arte rupestre conocido, representando uno de los hitos de la Historia del Arte, siendo declaradas por la Unesco Patrimonio de la Humanidad. Destaca por su calidad la sala de los Policromos, conocida como la “Capilla Sixtina del Arte Cuaternario”. Contiene una gran cantidad de representaciones de bisontes, algunos de tamaño natural, en los que el artista muestra su destreza jugando con el natural relieve del techo. La llegada masiva de visitantes obligó hace unos años a restringir severamente las visitas para preservarlas. Las instituciones regionales conscientes de su deterioro, impulsaron la realización de su réplica, uno de los proyectos de mayor envergadura emprendidos en la región. Si bien Altamira no es la única expresión de arte prehistórico en Cantabria, aunque sí la de mayor trascendencia, son también de gran interés el conjunto de pinturas halladas en Ramales de la Victoria y Puente Viesgo. En esta última localidad se encuentra el conjunto formado por las cuevas de El Castillo, Las Chimeneas, La Pasiega y Las Monedas, localizadas en el Monte Castillo. Están abiertas al público y su visita, imprescindible, además de por la belleza natural del paraje, nos sumergirá en lo más profundo de nuestros orígenes .Su arte es quizás el más amplio y diverso de la región cantábrica, contabilizándose más de 150 figuras de animales y un gran número de signos (Tel.942 59 84 25). Las cuevas de Covalanas en Ramales de la Victoria, Chufín y Micolón en Riclones y Santiyán en Escobedo, también contienen curiosas muestras de arte rupestre y se pueden visitar.

El origen de un pueblo: Los Cántabros.

De aquellos poblados de tribus cántabras anteriores a la conquista romana, belicosas y casi salvajes, a los que hacen referencia escritores e historiadores como Plinio o Estrabón, poco ha podido descubrir la arqueología. Basándonos en los hallazgos encontrados, podríamos pensar que los habitantes de Cant-Iber (las montañas del Ebro), vivían principalmente en las tierras transitivas a la meseta, en los actuales valles de Campoo y Valderredible. Así lo atestigua el poblado hallado en Celada-Marlantes (Reinosa), el único testimonio conocido sobre la existencia de una cultura castreña a finales de la Edad del Hierro (s.II,-I a. De C.), a pesar de que existen también vestigios en tierras costeras (Castro Urdiales). El valle de Buelna ha proporcionado una serie de estelas gigantes que parecen catalogarse como pre-romanas. En Barros, Lombera y Zurita se han descubierto 5 de estas estelas, con diámetros de 1,70 a 2 m. Hay quienes sostienen que son monumentos de carácter funerario, mientras que otros suponen que su decoración simboliza una representación solar céltica. Ubicadas en lugares prominentes del terreno, están decoradas en bajorrelieve, con inscripciones toscamente realizadas. In situ se puede contemplar la estela de Barros, al mismo borde de la carretera. Hoy, se han erigido en auténticos símbolos de la identidad cántabra.

La romanización de Cantabria

A pesar de la dificultad que encontraron las tropas romanas en su conquista del territorio cántabro, debido a la dificultad del terreno y la belicosidad de estas gentes, con un fuerte sentimiento de independencia, tras cruentas guerras, culminaron con el sometimiento de los guerreros cántabros su larga conquista de la península Ibérica. El dominio efectivo del territorio cántabro por parte de Roma se apoyó y manifestó en la construcción y mantenimiento de una serie de vías que pusieron en contacto los distintos ámbitos geográficos de la región de la región con el resto de la Península y del Imperio. El establecimiento de ciudades portuarias y las calzadas, sostuvieron la actividad económica y el esquema táctico militar romano. Así, las fuentes clásicas mencionan tres puertos en el litoral: Portus Victoriae luliobrigensium, que ha sido identificado como Santander o Santoña, Portus Blendium, la actual Suances y Portus Vereasueca como San Vicente de la Barquera. Pero será Julióbriga en Retortillo (Reinosa), la localidad más significativa y la más mencionada en las fuentes escritas antiguas. Aún queda patente su dimensión en las ruinas visitables de esta ciudad.

La Calzada Romana-

La primera red de caminos que se configura como tal en Cantabria, data de la ocupación romana, siendo la base de la configuración del actual sistema de carreteras. Se disponía sobre dos ejes, uno de Norte a Sur y otro de Este a Oeste. Entre espesa vegetación, aún se conserva un tramo de 5 km. entre Somaconcha y Pie de Concha que se recomienda recorrer caminando.

EL ARTE DE LA REPOBLACIÓN
EL ARTE DE LOS SIGLOS VIII- X

Al producirse la invasión musulmana, las comunidades de la meseta refugiadas en las montañas cántabras se establecieron en asentamientos provisionales y precarios, utilizando las cuevas y convirtiéndolas en lugares de culto. En un primer momento estos habitantes cristianos fabrican sus iglesias excavándolas en las rocas areniscas para aprovechar el mimetismo de las mismas con el paisaje, evitando el que pudieran ser destruidas o quemadas. De las muchas ermitas que probablemente hubo, ha pervivido un pequeño grupo en Valderredible y Campoo, comarcas fundamentales en la historia alto medieval gracias a su situación geográfica y climática. La proximidad y concentración de los templos de Valderredible, posibilita un pequeño itinerario que nos trasladará a aquellos primeros recintos religiosos, algunos de los cuáles permanecen abiertos al culto, y en donde la penumbra reinante crea un ambiente misterioso y enigmático, característico de las liturgias medievales.

El misterio de las Ermitas Rupestres

La ermita de Arroyuelos, asentada en la parte más alta de la localidad del mismo nombre, es la más monumental a la vez que la única edificación de dos pisos que existe de este tipo en Cantabria, y también la más original por hallarse excavada en un levantamiento litológico de roca arenisca con caprichosa forma. Posee un banco tallado que recorre todo su perímetro ( para su visita se ha de solicitar la llave en la primera casa del pueblo). La ermita Virgen del Carmen en Cadalso (ubicada en la propia carretera), es la más pequeña de todas. En la misma roca pueden observarse varias sepulturas medievales. La ermita de Santa María de Valverde aparece con dos naves, probablemente debido a una reforma más tardía, y con una reforma más tardía, y con una espadaña añadida a finales del siglo XII. Cuenta con tres ábsides, en uno de los cuales se instala el baptisterio. Continúa abierta al culto, pero para su visita también se deben solicitar las llaves en una vivienda próxima. En Campo de Ebro también existe una pequeña y simple ermita rupestre de una sola nave. Próxima al nacimiento del río Asón (Arredondo) se ubica la ermita de San Juan de Socueva, aprovechando la morfología kárstica de este singular valle, un auténtico paraíso espeleológico por la infinidad de kilométricas grutas y sistemas cavernosos que posee. A deferencia de las de Valderredible, que se encuentran excavadas en la roca, ésta se construyó cerrando una de las bocas de la cueva aprovechando el voladizo calizo. Es el único testimonio que pervive de los muchos que hubo en la zona. También se puede visitar. Cueva Santa en Santo Toribio de Liébana, es la única ermita que queda de las que existieron en la ladera del monte Viorna. Mitad rupestre y mitad edificada, es donde la tradición mantiene que se retiró Santo Toribio.

La armonía de las Iglesias Mozárabes

Existen otras expresiones también representativas de la arquitectura de la repoblación. Estas son las iglesias construidas en torno al siglo X, que presentan claras influencias del arte islámico, unido a un sustrato asturiano con elementos de tradición visigoda y carolingia, y de las que han llegado hasta nuestros días un porcentaje mínimo de lo que debió ser. De entre las conservadas sobresale la iglesia de Santa María de Lebeña (Cillorigo), una bellísima conjunción de arte y naturaleza. San Román de Moroso en el pueblo de Bostronizo, junto al río y entre robles ofrece una estampa realmente bella y tranquila; y Santa Laocadia de Helguera, ambas en la cuenca de Besaya, presentan un carácter mucho más humilde por sus dimensiones, aunque también destacan por su elevada pureza constructiva.

- Santa María de Lebeña-

Al pie de impresionantes macizos calizos y entre exuberante vegetación se “esconde”la maravillosa iglesia de Santa María de Lebeña, construida en el siglo X y verdadera joya arquitectónica de Cantabria. Su equilibrio y pureza de líneas se agiganta en su bello espacio interior, proporcionado por el juego de las diferentes alturas, que alcanza una elevación singular en su parte central. A destacar la gran losa de piedra que cubre el altar mayor y la bellísima imagen policromada de la virgen, del siglo XV, en estilo neomozárabe, para acompañar al conjunto.

EL ARTE ROMÁNICO
EL ARTE DE LOS SIGLOS XI- XII

La situación histórica de la región durante los siglos en que el románico nace y evoluciona- s. XI , XII y parte del XIII- , los distintos poderes que se entremezclan y conviven (rey, nobleza, monasterios, concejos) y la diversa organización social y económica, hacen muy variables y hasta independientes los distintos monumentos, que gozarán de una extraordinaria individualidad y peculiaridad en cada uno de sus edificios, pese a la unidad existente en la utilización de procedimientos arquitectónicos y decorativos. A través de las principales vías de tránsito más utilizadas en la época medieval, surgen verdaderos conjuntos representativos del románico cántabro.

Las comarcas de Campoo y Valderredible

La zona de mayor densidad de iglesias románicas se corresponde con la zona de Campoo (Valdeolea, Valdeprado) y Valderredible, que junto con el norte de Palencia y Brugos forman uno de los núcleos de aglomeración del monumentos del siglo XIII más relevantes de Europa. Tal vez porque en estas regiones montañosas los concejos eran numerosos y tenían en este siglo una composición ya estable. Entre sus valles y caminos podemos descubrir importantes templos, como las colegiatas de San Martín de Elines y la de San Pedro de Cervatos con sus provocativas figuraciones, dos de los edificios más representativos del románico cántabro. Otros, más humildes y recogidos, pero no por ello con menos encanto, se nos descubren como unas pequeñas joyas: Retortillo, Villacantid, Bolmir, Mata de Hoz, La Loma, San Martín de Hoyos, San Miguel de Olea, San Martín de Valdelomar o Las Henestrosas de las Quintanillas.

Por la cuenca del Río Besaya

lo largo del trazado de lo que fue la calzada romana que sigue la cuenca del río Besaya, se alzan numerosos templos del siglo XII. Una tierra que se vio favorecida por el hecho de ser la vía dominante desde Castilla hasta la costa y que recogió las corrientes del Camino de Santiago. Surgen por ello numerosas iglesias románicas como la de Bárcena de Pie de Concha, San Martín de Quevedo, San Facundo y San Primitivo en Silió (Molledo), San Juan de Raicedo, San Andrés en Cotillo (Anievas), como ejemplo de lo que son las iglesias románicas de aldea o concejo, de pequeño tamaño y humildes de apariencia. También la Asunción de Acereda y Santa cecilia de Villasevil /ambas en Santiurde de Toranzo), que alberga una de las pilas bautismales románicas más destacadas de Cantabria, San Andrés en Argomilla, Santa María de Yermo (Cartes), y la extraordinaria Colegiata de Castañeda, concebida con una sola nave, posee unas magníficas proporciones y un bello ábside en el que se organizan ocho arcos sobre capiteles de gran interés.
La Comarca de los Valles de Liébana

A través de Liébana surge otra vía de tránsito ya que fue un núcleo relativamente poblado durante la Edad Media. Aunque no se han conservado muchas muestras, las más importantes corresponden a las iglesias de Santa María de Piasca, que destaca por la calidad de su talla escultórica y Santo Toribio de Liébana, donde según la tradición Beato de Liébana escribió e ilustró su famoso Comentario del Apocalipsis en el 776.

Por los Caminos de la Costa.

En su transcurso paralelo al mar, el camino, desde la frontera francesa hasta Galicia, nos descubre dos ejemplos: la bella y solitaria Santa María de Bareyo (Arnuero), que alberga en su interior una original pila bautismal, y la iglesia de San Román en Escalante, de gran riqueza escultórica, en la que destaca la imagen cariátide policromada de la virgen con el niño.

- Colegiata de Santa Juliana-

La Colegiata de Santa Juliana es el edificio más representativo de la bella villa medieval de Santillana del Mar, y el monumento más importante del románico cantabro. Construida en sillería arenisca, goza de gran vistosidad externa y guarda en su interior una serie importante de piezas pictóricas y escultóricas de épocas posteriores, así como un retablo deslumbrante. El claustro con capiteles historiados, sarcófagos y sepulcros, debe visitarse, pues acerca ala visitante al silencioso espíritu medieval.

EL ARTE GÓTICO
EL ARTE DE LOS SIGLOS XIII-XVI

El gótico se introduce en Cantabria a través del Camino de Santiago, así como a través de las relaciones comerciales con Francia, Inglaterra y Flandes, a consecuencia del desarrollo económico que se produce, desde el último tercio del siglo XII y primeros del siglo XIII, y el consiguiente auge demográfico ocasionado por la concesión de los fueros por parte de Alfonso VIII y el apoyo de Fernando III a nuestras Cuatro Villas de la Costa, en agradecimiento por su aportación a la conquista de algunas importantes ciudades de Andalucía. Circunstancias que provocaron el establecimiento en Cantabria de uno de los góticos más destacados del Norte de España, junto a la capacidad de los maestros canteros cántabros, que suavizaron la fusión de las novedades técnicas y estéticas francesas con la tradición local románica. Sin embargo, la realidad socioeconómica del interior, más rural, creó un estilo popular muy distinto al de las villas costeras. Se plasman por tanto dos modalidades, el gótico popular y el gótico de las villas marineras, de mayor riqueza.

El esplendor de las Grandes Villas Marineras.

Las grandes villas de la costa eligen para la ubicación de sus iglesias, claros exponentes de su poderío, promontorios, aptos para la observación de posibles ataques por tierra y por mar. Santa María en Castro Urdiales domina toda la villa desde el acantilado natural en el que se ubica. Por su tamaño y prestancia parece una catedral, siendo muchos de sus elementos estructurales procedentes de la escuela burgalesa y del gótico francés. En su interior puede verse una de las más bellas imágenes góticas de Cantabria, la imagen de piedra policromada de la Virgen sedente con el niño, y en una de sus capillas el Cristo de la Agonía de Francisco de Zurbarán. Santa María de la Asunción en Laredo, posee una disposición extraña con cinco naves, y los cambios perceptibles en su alzado hace pensar que fue concebida en un principio más humilde y reducida. El exterior no es tan vistoso como en Castro Urdiales, sin embargo su interior resulta espectacular por la magnificencia de sus naves. Santa María del Puerto en Santoña, sin duda construida sobre otra anterior, ofrece con sus tras naves y sus bajos capiteles un cierto ambiente románico. Nuestra Señora de los Ángeles en San Vicente de la Barquera, es uno de los mejores monumentos góticos de la región ,disfrutando de un emplazamiento realmente excepcional, sobre un paisaje formado por una bella ensenada y los cercanos Picos de Europa. Representa una acumulación estilística y cronológica realmente interesante. Del resto de iglesias de influencia gótica destacan: Santa Marina de Udalla, que muestra una original estructura de dos naves paralelas de escasa diferencia en sus dimensiones, único caso en Cantabria y sin relación con el resto de la Península. De su inusual combinación de elementos salió una iglesia con un aspecto exterior románico y un interior ambiental y estructural gótico. Y la iglesia del Monasterio de Santo Toribio de Liébana, que fue durante gran parte de la Edad Media el eje alrededor del cual giraba la vida cultural, religiosa, económica y social de esta zona. Conjuga en su aspecto una sucesión de elementos románicos, góticos y barrocos.

Arquitectura Civil y Militar

Los términos civil y militar van muy unidos en la mayor parte de la arquitectura gótica no religiosa que ha llegado hasta nuestros días. No puede distinguirse tajantemente entre los edificios dedicados a una función exclusivamente militar y los de fines de habitabilidad preminentemente. Los castillos que han llegado hasta la actualidad como el de Castro Urdiales, el de San Vicente de la Barquera o el de Agüero o el de Agüeso, son construcciones posteriores, aunque probablemente levantados sobre los cimientos de otros anteriores. La gran mayoría han perdido las almenas, el foso está prácticamente cegado y generalmente se encuentran ubicados en lugares adecuados para la defensa. Dentor de la arquitectura civil popular, podemos observar las primeras viviendas, en general modestas, de planta rectangular, y cubierta a dos aguas, características que se mantendrán en épocas posteriores y que darán lugar a la casa montañesa.

- La Torre-

La torre como símbolo de poder y fortaleza señorial va perdiendo su sentido a lo largo de la Baja Edad Media, quedando como residencia personal del señor. Aunque su arquitectura no posee una evolución estética, si se puede establecer una diferencia entre la torre defensiva y la torre señorial: las defensivas, estratégicamente ubicadas, apenas suelen tener vanos y el espacio interior es reducidísimo. Su número hubo de ser elevado a pesar de que para acabar con las luchas, los Reyes Católicos decretaron su destrucción. Pero aún son numerosas las que podemos encontrar desperdigadas, y generalmente solitarias, por el territorio cántabro: la de Rubín de Celis (Obeso), la de Linares (Peñarrubia), al torre de Estrada (Val de San Vicente), la de Quintana (Soba), la de Cabrahigo (Isla), la de los Bustamante (La Costana, Campoo de Yuso), o la de Pero Niño (Sovilla). Las torres señoriales por el contrario son más amplias y ya aparecen más ventanas: las de Quevedo (Molledo), Agüero (San Vicente de Toranzo), Cadalso (Valderredible), Bustamante (Quijas), Del Merino y de Don Borja (Santillana del Mar), Don Beltrán de la Cueva (Queveda), Cabanzón (Herrerías), Infantado (Potes), etc.

EL RENACIMIENTO
EL ARTE DEL SIGLO XVI

Al igual que en el resto de la Península, el arte en Cantabria en los siglos XVI-XVII presenta una simultánea y sucesiva serie de estilos que se mezclan entre sí, de manera que no podemos hablar de un estilo propio y definitorio, sino de una variedad de estilos, caracterizados por el retraso cronológico de su aparición y por la pervivencia de elementos de tradición medieval con gran peso en las preferencias montañesas, desarrollándose un arte de carácter eminentemente provincial. Además , se generaliza el fenómeno de la emigración artística, que ya había comenzado en épocas anteriores, y que se debe al prestigio de los arquitectos y canteros cántabros, que por su fama eran requeridos por la poderosa clientela castellana. Así encontramos arquitectos montañeses diseñando los edificios españoles más importantes de la época, como Gil de Hontañón, Juan de Rasines y Juan de Herrera, Éste último desarrolló el arte clásico depurado y sobrio, creando un estilo propio, el herreriano, que marcará una etapa decisiva en la arquitectura española. Exponentes de la convivencia de estilos encontramos en las iglesias de san Jorge de Penagos, San Pedro de Limpias, el Convento de Montehano, el Convento Regina Colei en Santillana del Mar –actual Museo Diocesano- , o la torre de la iglesia del Soto en Iruz. También son piezas interesantes el retablo plateresco de la iglesia de Rozas y el retablo flamenco de Belén, en la iglesia de Santa María de Laredo.

En lo que respecta a la arquitectura civil comienza a surgir el palacio de grandes dimensiones por evolución de la casa-torre gótica, con características de la arquitectura medieval, a las que se incorporan elementos decorativos que posteriormente conformarán el barroco, la Torre de Gajano y la torre de Velo en Puente Arce, son buenos ejemplos; en esta localidad se encuentra un bello puente sobre el Pas, la obra de ingeniería civil más relevante de la época.

EL BARROCO
EL ARTE DE LOS SIGLOS XVII-XVIII

El barroco se introduce en Cantabria también con retraso, llegando incluso al siglo XIX, y se caracteriza por encontrarse mezclado con el tardogótico y el clasicista de épocas anteriores. Si bien para Cantabria este periodo significa una época de relativo avance económico y recuperación demográfica, la Montaña seguirá siendo una región en la que predomina una población campesina. En consecuencia, y salvo excepciones, los arquitectos mantendrán un conservadurismo formal, en los que primará la austeridad.

Pero es en la arquitectura civil, sin parangón con otras regiones, en donde asistimos a un auge especial. La enorme profusión de casas señoriales y palacios, muchos construidos por indianos, crean una cierta identidad cántabra a través de elementos arquitectónicos que se repetirán en sus más diversas variantes, siguiendo las tradiciones constructivas montañesas: cortavientos, solanas, torres laterales... Dentro de la cantidad de ejemplos de arquitectura civil barroca, podemos destacar y en su mayoría visitar: la Casona de Carrejo, que en la actualidad alberga el Museo de la Naturaleza de Cantabria (Cabezón de la Sal), el palacio de Esledo (Pámanes), de aspecto sobrio y elegante, también acondicionado como Museo de arte contemporáneo, el Palacio de los Acebedo en Hoznayo, el Hospital de San Rafael, actual sede del Parlamento de Cantabria (Santander) y los magníficos palacios de Donadío en Selaya y de Soñanes en Villacarriedo.

De la arquitectura religiosa podemos reseñar dos ejemplos: la iglesia de Santa María Magdalena en Rucandio, situada en la parte más alta del pueblo, que llama poderosamente la atención por su planta octogonal y su austeridad decorativa, propia de la tradición montañesa, y la iglesia de San Martín de Cigüenza, con una clara influencia del arte colonial, como justifica el hecho de ser financiada por el indiano D. Juan Antonio de Tagle Bracho que hizo fortuna en Perú.

- Palacio de Soñanes en Villacarriedo-

Construido según planos del arquitecto italiano Cossino Fontanelli, entre 1718 y 1722, consta de tres pisos, es de planta rectangular, y su fachada goza de una riqueza ornamental espléndida, observándose una influencia salmantina y churrigueresca. Un edificio singular del barroco cántabro, que posee cierta conexión con el tradicional palacio montañés.

EL ARTE MODERNO Y CONTEMPORÁNEO
EL ARTE DE LOS SIGLOS XIX-XX.

Al igual que sucede en el resto de España, en Cantabria, el arte moderno y el contemporáneo se caracterizan por la combinación y multiplicidad de estilos artísticos, retomando elementos del pasado o desarrollando nuevos caminos. Durante todo este periodo se realizarán obras que abarcarán los estilos más diversos. Dentro del modernismo encontramos, fundamentalmente en Comillas, excelentes manifestaciones como El Capricho, proyectado por el joven Gaudí, y en el que ya se encuentran algunas claves de su estilo, como la búsqueda de una ornamentación totalmente nueva inspirada en la naturaleza y en la música. El también catalán y arquitecto modernista Domenech i Muntaner , se encargó de la ampliación del cementerio, reutilizando las ruinas de una antigua iglesia, y de ornamentar el neogótico edificio de la Universidad Pontificia. Existen dos magníficos representantes de la tendencia pintoresquista de influencia inglesa: el palacio de Hornillo (Las Fraguas) y el Palacio Real de la Magdalena en Santander, que aunque proyectado por los arquitectos cántabros Riancho y Bringas, se inspira claramente en el anterior, obra del arquitecto inglés Seldon Wornum. Surge también el regionalismo, un movimiento muy de moda a principios de siglo, que busca su inspiración en las manifestaciones tradicionalesd el lugar, impulsado principalmente por el arquitecto castreño Leonardo Rucabado. Un estilo que podemos encontrar en edificios como la Biblioteca Menéndez Pelayo, el edificio de Correos o los pabellones del Centro Marqués de Valdecilla en Santander, el Chalet Sotileza y el edificio los Chelines en Castro Urdiales, la casa para Obdulia Bonifaz (Noja), el palacio de la Colina y el palacio de Rugama en Gama, y el palacio de Mier, en Ruente. Otros movimientos con repercusión en Cantabria fueron el racionalismo- funcionalismo (Club marítimo y Mercado de la Esperanza, en Santander) y el neoclasicismo, que encontramos en la iglesia de San Jorge en Las Fraguas, en la iglesia parroquial de Arredondo o en la Iglesia de Santa Lucía de Santander. Otros edificios destacados modernistas que reciben influencias eclécticas son el Gran Casino, el Hotel Real y el Ayuntamiento de Santander, o el palacio de los Ocharán en Castro Urdiales. El monasterio cisterciense de Cóbreces, de estilo neogótico, posee un ábside que es la primera obra construida en hormigón en España. La importancia de Santander como capital administrativa, política y financiera, así como su desarrollo turístico y comercial, la han convertido en el principal núcleo artístico, y en el lugar donde se concentran la mayor parte de obras de la región durante este periodo. También Castro Urdiales, debido a las inversiones de procedencia vasca, y Comillas, impulsada por el mecenazgo del Marqués de Comillas, son núcleos relevantes de las expresiones artísticas del s.XIX y principios del s. XX . Cabe destacar entre otras, en Santander: iglesia de Santa Lucía, la iglesia de las Salesas, el Ayuntamiento, el Banco Español de Crédito, el Centro Cultural Modesto Tapia, el Gran Casino, el Palacio de la Magdalena, la Biblioteca Menéndez Pelayo, el edificio de Correos, el Mercado de la Esperanza, el Hotel Real, el Palacete del Embarcadero, o el Edificio del Banco Santander. En Castro Urdiales: Palacete y Castillo observatorio de los Ocharán, la casa de los Chelines, Chalet Sotileza, la casa para Isidra del Cerro o la residencia de Pedro Velarde. En Comillas: la fachada principal del Cementerio, el panteón del Marqués de Comillas y el Palacio de Sobrellano, la Universidad Pontificia y el Capricho de Gaudí.

- Pintura y Escultura-

Es de destacar el conjunto de pintores que se formaron en las dos décadas siguientes a la guerra Civil, ya que constituye el conjunto de pintores más importante que se ha dado hasta la fecha en Cantabria y del que formaron parte Antonio Quirós, Fernando Calderón, Esteban de la Foz, Fernando Sáez, Gloria Torner, Eduardo Sanz, Enrique Gran, Julio de Pablo, Eduardo Pisano, Pedro Sobrado, Ángel Medina, Agustín de Celis, Carlos Rincón, Miguel Vázquez, Luis de Alvear...Un nutrido grupo de artistas quizás influidos por sus más inmediatos predecesores, de entre los que sobresalen grandes individualidades como : José de Madrazo, Agustín Riancho, Pancho Cossío, Casimiro Sainz, María Blanchard, Iturrino, Salces, Jaureguizar, Egusquiza, etc, y cuyas obras, se pueden contemplar fundamentalmente en el Museo de Bellas Artes de Santander y en el Palacio de Elsedo en Pámares. De la producción escultórica podemos citar: el Sepulcro de Menéndez Pelayo y el Cristo de bronce de los Corrales de Buelna, ambas de Victorio Macho y el monumento a Pereda en Santander; detalles ornamentales de la Universidad Pontifica de Doménech y el Ángel de Llimona en Comillas; el relieve de Beato de Liébana y el monumento al Ebro de Jesús Otero.

CONJUNTOS HISTÓRICO-ARTÍSTICOS.

Son muchos los rincones de Cantabria en los que la naturaleza y la mano del hombre han logrado armonizar .Existen una serie de lugares en los que de manera más evidente la conjunción de estos factores ha creado estampas dotadas de un singular interés, motivo por el cual han sido declarados como Conjuntos Histórico-artísticos. Una forma de señalar lo que posee Cantabria como distintivo único, y que a su vez permite su protección y salvaguardia de posibles agravios, a través de la concienciación de su significado y valor.

1. LUGAR DE AGÜERO. En la comarca de Trasmiera, muy próximo a la desembocadura del río Miera, se encuentra el pequeño pueblo de Agüero. Este lugar reúne significativos edificios: una extraordinaria y singular torre medieval, una casona familiar del siglo XVII y la correspondiente iglesia parroquial del s. XVI, conformando un conjunto monumental que otorga a esta localidad una singular identidad histórica. Muy conocido es el castillo de Agüero (s. XIV), una gran casona gótica, con cubos cilíndricos en los ángulos y con pocas y pequeñas ventanas, de arco apuntado.

2. LUGAR DE ALCEDA. En el valle de Toranzo a orillas del río Pas, se encuentra el pueblo de Alceda, famoso por sus aguas termales, que al parecer ya conocieron los romanos, y por otro señorial de su arquitectura civil, son notables ejemplos como la casona de Bustamante o el palacio del marqués de Mercadal. Un espléndido conjunto de casonas y palacios blasonados representantes de la sobria nobleza montañesa, que se alinean en torno al antiguo Camino Real que conduce a Burgos.

3. BÁRCENA MAYOR. En el incomparable paraje que en el valle de Cabuérniga han conformado los ríos Saja y Argoza, se encuentra Bárcena Mayor. Lo pintoresco de sus casas y su entorno natural, hacen del lugar uno de los rincones más bellos de Cantabria. Pueblo de ganaderos y pastores, de calles estrechas, recias solanas, cuadras abiertas y casucas humildes, llenas de un sabor rural muy viejo, que provoca la sensación de retroceder varios siglos en el tiempo.

4. CARMONA JUNTO CON EL BARRIO DE SAN PEDRO. En el curso medio de los ríos Nansa y Saja, se conservan numerosos núcleos de población cuya arquitectura es muy representativa de la época barroca. Carmona, donde vivió el gran escritor montañés Manuel Llano, refleja el modelo más peculiar de la Cantabria de los siglos XVII y XVIII. Su caserío aún disfruta de su originario trazado en torno a la iglesia, con numerosas casa de piedra, y como Cossío describe: <<...tiene verdadero encanto montañés, con sus calles de casas hidalgas, con grandes solanas, y su palacio del apellido Rubín de Celis>>.

5. LA VILLA DE CARTES. El pueblo en el que situó Pérez Galdós la acción de su famosa novela “Marianela”, es una villa con un pasado relevante, centro de una administración señorial y jurisdiccional en la época medieval. Sus casas adosadas en hileras se organizan linealmente a lo largo de la arteria vial, por la que discurría el trasiego comercial de los mercaderes de Castilla con destino al puerto de Santander. Esta vieja rúa, con sus torreones, balconadas de torneados balaustres, ventanas pequeñas, puertas en arcadura y escudos labrados, conserva el ambiente rural y noble de una vieja aldea montañesa.

6. CASA- MUSEO Y FINCA VELARDE. Una noble edificación ubicada en Muriedas, probablemente de finales del s.XVII, que constituye un bello ejemplo de la casona montañesa, con portalada con arco de medio punto, fachada de sillería y de ladrillo visto. Fue la casa solariega de los Velarde, donde nació el capitán Pedro Velarde, héroe del 2 de mayo madrileño. Actualmente alberga un interesante museo etnográfico donde se guardan todo tipo de utensilios y aperos que un día fueron normales en la vida rústica de Cantabria.

7. LA VILLA DE COMILLAS. Enclavada entre cuatro pequeños cerros a escasos metros de la costa, posee puerto pesquero y una hermosa playa. Comillas se caracteriza por el número y la categoría de sus edificios y monumentos, que impulsados por el mecenazgo de los primeros marqueses, hacen probablemente de esta bella población el conjunto más representativo de las artes de finales del s.XIX en nuestro país. Se concentran en esta villa de aire aristocrático, obras de arquitectos como Gaudí, escultores como Llimona; pintores como Tamburini y Llorens Masdeu, y una legión de insuperables artesanos, vidrieros, ebanistas y canteros. De la imaginación de estos artistas surgieron obras como el magnífico palacio de Sobrellano, obra cumbre del neogótico, la espléndida Universidad pontificia, el Capricho, el cementerio, la fuente de los Tres Caños...

8. PUEBLA VIEJA DE LAREDO. Organizada a los pies de la iglesia gótica de Santa maría de la Asunción, incluye un singular conjunto de edificaciones populares, civiles y religiosas, de los tiempos medievales y modernos, que la convierten en el casco histórico conservado más extenso de nuestra región. La villa ha sido y es, una de las más importantes de Cantabria, y su historia se retrotrae a tiempos lejanos, siendo uno de los principales puertos comerciales con Francia, Inglaterra y Flandes durante la Edad Media. La puebla vieja a pesar de sus variaciones, aún conserva su arcaico ambiente, formando una trama de calles paralelas y perpendiculares, entre fachadas de los s.XVI –XVIII.

9. LUGAR DE MOGROVEJO. Dominantes sobre el caserío, la torre y la casa señorial anexa, atestiguan el poder del ejercido por los Condes de Mogrovejo sobre la localidad. Sus nobles edificios, en consonancia con las modas constructivas de distintos periodos y las casas populares, se ajustan a la tipología lebaniega, con la planta alta frecuentemente abierta al exterior y paredes de entrelazado de varas, forradas con manteados de barro, con hornos de pan proyectados al exterior de los edificios, conformando junto a los impresionantes Picos de Europa, un conjunto realmente hermoso.

10. LA VILLA DE POTES. Situada en el centro de la bella comarca Labaniega, donde el río Quiviesa se une al Deva, en la confluencia de sus cinco valles, se ha configurado, ya desde épocas históricas, como un importante núcleo de carácter mercantil. Su casco antiguo perfectamente conservado y sus numerosos edificios como la ermita de San Cayetano, la Virgen del Camino, la Torre del Infantado, la casa de Orejón de la Lama, las casas barrocas del barrio el Sol, el conjunto de casas populares del barrio de la Solana, el puente de San Cayetano y el de la Cárcel, y la casa natal del violinista Jesús de Monasterio, constituyen los principales vestigios de su noble pasado.

11. RIOCORVO. A orillas del río Besaya, Riocorvo es un pueblo estructurado en torno a una sola calle, el antiguo Camino Real que unía Reinosa con la costa cantábrica, donde destacan sobre todo la variedad de sus casonas y casas de los s. XVII – XVIII, con sus escudos labrados, así como la iglesia parroquial de principios del s. XIX, adosada de forma muy peculiar a dos viviendas. Pero lo más destacable de Riocorvo es su paisaje típicamente montañés.

12. LA VILLA DE SANTILLANA DEL MAR. Elegido por votación popular el pueblo más bello de España, es el principal centro de interés histórico-artístico de nuestra región. Una preciosa villa que remonta su origen hasta la Alta Edad Media, cuando fueron surgiendo las viviendas a la sombra del impresionante monasterio románico de Santa Juliana, del que tomó nombre la población. Ya en el s.XVI estaba consolidada su estructura urbana en forma de “Y”, que ha permanecido casi intacta hasta nuestros días. A lo largo de sus calles empedradas, se erigieron torres, casonas y palacios en diferentes épocas y estilos, magníficos ejemplares artísticos, que mezclados con las más humildes casas rurales evocan el ambiente sosegado de tiempos pasados.

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13. SANTUARIO DE LA BIEN APARECIDA. Arropado por un bellísimo paisaje, se levanta el Santuario de la patrona de Cantabria. Su origen parece que tiene lugar a raíz de la reconstrucción de una antigua ermita, con el objetivo de dignificar un aposento a la Aparecida, una humilde y pequeña talla de la Virgen, que según la tradición se apareció en este lugar a unos niños en 1605. El retablo mayor es una pieza barroca magnifica, obra de Vélez del Valle (1734).También se levantó una hospedería para dar aposento a los peregrinos que atraía la devoción. Cada año, el 15 de septiembre, se celebra su festividad.

14. PUEBLA VIEJA DE SAN VICENTE DE LA BARQUERA. Ya antes de atravesar cualquiera de sus puentes, se divisa el espléndido panorama de San Vicente de la Barquera, entre las suaves líneas de la ría y los rocosos Picos de Europa. Su puebla vieja bien conservada se distingue sobre un pequeño montículo amurallado, destacando en lo alto la silueta de la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles y el castillo, circundados de unas murallas de las que aún quedan importantes restos. Hoy en día es una villa turística con un atractivo ambiente marinero.

15. TODO EL CASCO DE TUDANCA. En la cuenca del Nansa existen numerosos conjuntos arquitectónicos que conservan la fisonomía y el trazado peculiar de la arquitectura rural de la época barroca, en la que conjugan edificios nobles y populares. Junto a las poblaciones de Uznayo, San Mames, Tresabuela, Cossío, San Sebastián de Garabandal, Puentenansa y tantos otros, destaca Tudanca, la “Tablanca” del novelista José María de Pereda. Su principal caserío se encuentra en desnivel, en la falda de la Jorcada, un asentamiento natural muy bello, que reúne casas rústicas, rincones humildes, portaladas, tapias que cierran huertos y solanas donde cuelgan panojas .Por la Casona de Tudanca, han pasado ilustres personajes como Marañón, Alberti, Gerardo Diego, Cela, etc., y alberga una estupenda biblioteca de más de 25.000 volúmenes.

16. FINCA DE PUENTE SAN MIGUEL. Es el único bien de Interés Cultural que con la categoría de jardín Histórico hay en Cantabria. Una finca que perteneció a don Marcelino Sanz de Sautuola, descubridor de las cuevas de Altamira, y que impulsó como jardín botánico, debido a su afición naturalista. De entre la gran variedad de especies arbóreas que se alinean por sus senderos, se pueden reseñar: un castaño con un tronco de más de tres metros de circunferencia, una excepcional magnolia, considerada por algunos como la mejor de Europa, una monumental secuoya siempreverde de 5,40 m de perímetro, o un Cedro del Atlas de más de 30 metros de altura.

17. PASEO DE PEREDA, CASTELAR Y UNA ZONA DE EL SARDINERO. En Santander, se sitúan estas emblemáticas zonas, llenas de todo el encanto y esplendor de principios de siglo. Su trayectoria discurre entre jardines y notables edificios, paralela al perfil de la costa frente al Mar Cantábrico, mostrándonos en todo su esplendor la bahía santanderina, una de las más bellas del mundo, y las famosas playas de El Sardinero, siempre batidas por un incansable oleaje.

18. EL CAMINO DE SANTIAGO. ZONA DE CANTABRIA. En la Edad Media las peregrinaciones hasta Santiago de Compostela constituyeron un auténtico hito. Dos de las rutas utilizadas cruzaban el territorio actual de Cantabria. Una, remontaba el curso del río Ebro hasta Reinosa, por el puerto de Palombera hacia Asturias; otra, más antigua, utilizaba la antigua calzada romana que iba por la costa. Ambas, anteriores a la más conocida del Camino Francés, perdieron importancia a partir del siglo XII, aunque durante los siglos XI y XII, los peregrinos afluían por mar, a través de las villas de la costa, continuando después la ruta por tierra.

MUSEOS DE CANTABRIA

MUSEO REGIONAL DE PREHISTORIA Y ARQUEOLOGÍA

C/ Casimiro Sainz,4 39003 Santander. Tlf:942 20 71 09. Fax. 942 20 71 06.
Horarios: Abierto de martes a sábado de 9 a 13 h. Y de 16 a 19 h. Domingo de 11 a 14h. Cierra los Lunes. Entrada gratuita.

El museo alberga diversas colecciones de objetos que dan testimonio de la vida y costumbres de nuestros antepasados, reflejando desde la prehistoria hasta la Edad Media. De la época prehistórica, podemos encontrar las primeras evidencias de la ocupación humana en Cantabria (100.000 a.C.) en los conjuntos industriales hallados en la cueva de El Castillo. Del Paleolítico Medio (100.000 a 35.000 a.C.), los objetos más comunes encontrados son las raederas (instrumentos para rascar), y las puntas de sílex procedentes de las cuevas de El Castillo, Morín, Hornos de la Peña o El Pendo. El mejor conjunto de materiales que conserva el museo pertenece al Paleolítico Superior (35.000- 8.000 a.C.), período en el que los útiles alcanzan su máxima perfección y diversidad. Sobresalen las finísimas puntas solutrenses de las cuevas de Altamira, La Pasiega o Morín. En este periodo surge la primera expresión artística del hombre de las cavernas: el arte rupestre (realizado en las paredes y techos de las cuevas), del que encontramos en Cantabria los mejores ejemplos (Altamira y los conjuntos de Ramales y Puente Viesgo), y el arte mueble, del que se conserva en el museo una de las más ricas colecciones a nivel mundial, con magníficos bastones perforados, azagayas (pequeño dardo o lanza), arpones, espátulas, omóplatos y otras piezas sobre las que se representan figuras animales y gran variedad de signos. Con el descubrimiento de la metalurgia se produce un gran cambio de forma de vida, la Edad del Bronce (2.000 – 700 a. C.), de la que se conservan algunas piezas metálicas, que por su forma se pueden atribuir a esta etapa, destacando las hachas de talón y anillas, una espada, un puñalito y un caldero. El final de la Prehistoria se corresponde en Cantabria con la Edad del Hierro, época de formación de los cántabros, pueblo con el que se enfrentó Roma y cuyas piezas más destacadas y representativas son, por su tamaño y excepcionalidad las grandes estelas. Podemos contemplar en el museo la estela gigante de Zurita. De los materiales arqueológicos romanos en Cantabria, los restos que podemos contemplar en el museo, proceden principalmente de Julióbriga y Castro Urdiales, con cerámicas de variadas tipologías, pendientes, monedas, hebillas, tesellas de mosaicos y pequeñas esculturas de bronce. De la Edad Media se pueden observar algunos anillos y el excepcional broche de cinturón, trabajado en hueso, de Santa María de Hito.

MUSEO ETNOGRÁFICO DE CANTABRIA CASA VELARDE

C/ Héroes Dos de mayo, s/n 39600 Muriedas (Camargo). Tel: 942 25 13 47. Fax:942 25 48 62. Horarios. Verano: De martes a sábados de 10 a 13 h. y de 16 a 19 h.Domingos y festivos de 11 a 14 h. Resto del año: de martes a sábado de 10 a 13 h. y de 16 a 18 h. Domingos y festivos de 11 a 14 h. Entrada gratuita. Visitas guiadas.

Albergado en una sólida casona de finales del siglo XVI, es una institución cuyas funciones principales son las de investigar, conservar, adquirir, exhibir y divulgar el extraordinario Patrimonio Etnográfico de las comarcas de Cantabria. Presenta sus colecciones siguiendo criterios tipológicos, temáticos y ambientales, potenciando la estricta visualización de los objetos que, por su gran poder evocador, deben servir de estímulo y recuperación de nuestra memoria colectiva sobre la sociedad cántabra. Los fondos, objeto de distinta cronología, de diferente estilo, utilidad y variada procedencia, están constituidos por notables colecciones de objetos hechos fundamentalmente de madera, entre los cuáles hay que resaltar los magníficos muebles populares, múltiples útiles de cocina y herramientas de oficios tradicionales, así como destacadas piezas singulares de gran valor etnográfico muy representativas de la cultura material de la región. Mediante donaciones y compras, los fondos se han incrementado en trescientas piezas, consolidando así el Centro como un foro de las artes, costumbres y tradiciones populares de Cantabria. Para facilitar su recorrido, la casa se ha acondicionado en diferentes salas temáticas.

Fue casa natal de Don Pedro Velarde, capitán de Artillería y protagonista del levantamiento contra los ejércitos napoleónicos, en Madrid el 2 de mayo de 1808. En la planta superior se ha reconstruido la estancia de Velarde con un destacado conjunto mobiliario.

Está rodeado por una extensa zona verde, donde además se encuentra un hórreo, procedente de la localidad lebaniega de Pido.

MUSEO MUNICIPAL DE BELLAS ARTES

C/ Rubio, 6 39001 Santander. Tels:942 23 94 85/87. Fax: 942 23 94 87. Horario. Verano: de lunes a viernes de 10,30 a 13,30 y de 17,30 a 20,30 h. y sábado por la mañana. Resto del año: de lunes a viernes de 10 a 13 y de 17 a 20 h. (hasta las 21 h. sólo exposiciones temporales). Entrada gratuita.

El actual museo que ocupa el edificio proyectado por Leonardo Rucabado para acoger los fondos de la biblioteca pública, es una de las construcciones más bellas y sobrias de la capital. Contiene obras de las escuelas Italiana, Flamenca y Española de los siglos XVII y XVIII, entre las que se pueden destacar el Retrato de Fernando VII de Goya y una adoración de los pastores, atribuida a Luca Giordano. Acoge también una sección de numismática y medallística, y una sala dedicada a los paisajistas cántabros .A lo largo también alberga interesantes muestras temporales de arte actual y clásico. Sus tres plantas se han dispuesto de la siguiente manera: Planta 3: dedicada a la pintura flamenca, italiana y española de los siglos XVI, XVII, XVIII (Giordano, Pacheco...). Y pintura española de los siglos XIX y XX (retrato de Fernando VII de Goya, Fortuny, Rosales, Pradilla, Egusquiza, Cusachs, Piñole, Chicharro, Valle...). Planta 2: dedicada a la pintura española entre 1860 – 1930 (Gomar, Sainz, Riancho, Iturrino, Blanchard...). Planta 1: con pintura española posterior a 1915 (Lagar, Solana, Quirós, Cossío, Raba, Martín Sáez...)

MUSEO MARÍTIMO DEL CANTÁBRICO

C/ San Martín de Bajamar, s/n - 39004 Santander. Tel.:942 27 49 62. Fax:942 28 10 68. Horario. Verano: de martes a sábado de 11 a 13 y de 16 a 19h. Domingo: de 11 a 14h. Resto del año: continúa el mismo horario, cerrando una hora antes por la tarde. Entrada gratuita.

Consta de cuatro grandes secciones, que a su vez se subdividen en apartados. Dentro de la primera sección, dedicada a la biología marina y acuarios, encontramos un apartado dedicado a laboratorio, otro, muestra una colección de fauna marina con invertebrados, peces, reptiles, aves y mamíferos, un tercer apartado está dedicado a la ecología marina; y cierra esta sección un apartado con interesantes acuarios. La segunda sección está dedicada a la etnografía pesquera, integrada a su vez por dos salas: una dedicada a la etnografía general, donde se muestran de forma evolutiva los aspectos de la vida cotidiana de las comunidades pescadoras: hábitat, indumentaria, ajuares, costumbres, cofradías y cabildos, tradiciones, lenguaje específico, gastronomía, fiestas, etc, y otra, que recoge lo referente al oficio de pescador: carpintería de ribera y tipología de las embarcaciones, artes y aparejos, trampas e instrumentos de marisqueo, sistema de capturas , ventas y subastas, formas de conservación e industrialización del pescado, etc. Dentro de la tercera sección dedicada a la historia marítima se exponen documentos, objetos, cuadros, dioramas, modelos y maquetas de los siguientes apartados: astilleros y tipología evolutiva de los buques, cartografía náutica, sistemas de navegación e instrumentos, instituciones marítimas mercantiles, guerreras y deportivas. La última sección, referida as la arquitectura naval, recoge los principales tipos de embarcaciones tradicionales del Cantábrico, en ejemplares originales o construcciones a su tamaño. Lo más destacable de este museo es la colección de esqueletos de ballenas y delfines, y la colección de barcos tradicionales.

CASA MUSEO BIBLIOTECA MENÉNDEZ PELAYO.

C/ Rubio,6- 39001 Santander. Tel.:942 23 45 34 – correo electrónico: xjagenjo@sarenet.es. Horario. De lunes a viernes de 9.30 a 11.30 h. (Visitas guiadas cada media hora). Entrada gratuita.

La Biblioteca Menéndez Pelayo es uno de los lugares más significativos de la cultura montañesa en donde, en diversas estancias y naves, se encierra desde el modesto despacho del polígrafo, hasta la gran y bella sala de lectura y almacén de libros. La Biblioteca se encuentra indisolublemente unida al ambiente cultural, realmente excepcional, que la ciudad logró en la segunda mitad del siglo XIX, cuando conviven figuras de la literatura y de la historia tan insignes como Marcelino Snaz de Sautuola, José María de Pereda, Amós de Escalante, Ángel de los Ríos, González de Linares, intelectuales que despertaron la inquietud cultural de toda la ciudad. Posee unos 42.000 volúmenes adquiridos por el propio escritor, muchos de ellos conservan anotaciones marginales de su puño y letra. El edificio donde se alberga fue declarado monumento histórico-artístico en 1982, siendo una de las obras más destacadas del arquitecto montañés Leonardo Rucabado. Completa el conjunto la que fuera casa de la familia Menéndez Pelayo, situada frente a la Fachada posterior de la Biblioteca. Una construcción de tipo afrancesado realizada en 1876.

MUSEO DIOCESIANO REGINA COELI

39330 Santillana del Mar. Tel.:942 81 80 04. Horario. Verano de 9,30 a 13 y de 16 a 19,30. Resto del año de 10 a 13 y de 16 a 18 h. Cierra los miércoles y febrero. Entrada 300 pts. (incluye la visita al claustro de la colegiata).

Se creó en 1967, utilizando el edificio del convento Regina Coeli, con la finalidad de conservar, estudiar y exponer una parte importante del patrimonio artístico religioso de la Diócesis. Contiene un millar de obras, destacando las colecciones de imaginería medieval y barroca en madera policromada, la platería española y colonial, los esmaltes y marfiles, y una excelente colección de cristos. Dispone de un taller de restauración de gran prestigio, y contiene el importante Archivo Documental Diocesano.

MUSEO REGIONAL DE LA NATURALEZA

C/ La Casona,39509 Carrejo (Cabezón de la Sal). Tel.:942 70 18 08. Horario. Verano de martes a sábado de 11 a 14 y de 16 a 19 h. Domingos y festivos de 11 a 14 h. Resto del año: continúa el mismo horario cerrando una hora antes por la tarde. Entrada gratuita. Visitas guiadas para grupos.

Una casona palaciega, de estilo barroco montañés de mediados del siglo XVIII, declarada Bien de Interés Cultural, es en la actualidad el edificio en el que se alberga el Museo de la Naturaleza de Cantabria. En su interior encontramos una referencia a los diversos ecosistemas presentes en la región, mostrando a través de paneles la flora y fauna de Cantabria.

MUSEO ALTAMIRA

39330 Santillana del Mar. Tel.: 942 81 80 05. Fax: 942 84 01 57. Horario: de martes a domingo de 9.30 a 14.30 h. cierra todos los lunes, el 1 de enero, 1 de mayo, 28 de junio, 16 de agosto y 24,25 y 31 de diciembre. . Visita del museo gratuita.

Situado junto a las cuevas de Altamira, contiene una exposición de carácter didáctico sobre la prehistoria y el arte rupestre en Cantabria. Se complementa con la proyección de un vídeo sobre las cuevas y sus pinturas.

MUSEO DE ELSEDO

Elsedo 39718 Pámares (Liérganes). Tel.:942 52 82 73. horario. Verano: de martes a domingo de 11 a 13 y de 16 a 18 h. Resto del año: sólo sábados y domingos de 11 a 13 y de 16 a 18. Entrada gratuita.

Ubicado en un magnífico palacio barroco de principios del siglo XVIII, posee una interesante colección de arte moderno y contemporáneo, con obras de destacados artistas como Serrano, Berrocal, Chillida, Vázquez Díaz, María Blanchard, Gutiérrez Solana, etc.

MUSEO DE TUDANCA

39555 Tudanca. Tel.:942 72 90 25. Fax:942 72 90 25. Horario. De miércoles a domingo de 10 a 13 h. para investigadores de 15 a 19 h. Entrada gratuita.

La que fue casa del escritor y humanista, don José María de Cossío, alberga en la actualidad una importante biblioteca con interesantísimos fondos bibliográficos muy solicitados por investigadores, y un importante conjunto de obras artísticas, entre las que destaca una Virgen de Cocharas, traída de Perú. La Casona, fundada por el indiano don Pascual Fernández de Linares ha sido declarado Bien de Interés Cultural.

MUSEO PASIEGO

39685 Vega de Pas. Tel.:942 59 50 09. Horario: para su visita es necesario concertar visita de martes a domingo de 17 a 19 h. Entrada 200 pts.

Ubicado en una primitiva ermita,, reproduce el interior de una típica y humilde cabaña pasiega. El museo de las tres villas pasiegas alberga una muestra de los diversos objetos y útiles de la vida cotidiana del característico mundo pasiego, que ponen de manifiesto lo que ha sido su entorno, cómo se han mantenido sus ancestrales costumbres y su peculiar modo de vida.

TELÉFONOS Y DIRECCIONES DE INTERÉS

TELÉFONO VACACIONES (Gobierno de Cantabria) 901 111 112

CENTRALES DE RESERVA DE ALOJAMIENTO

- Asociación Empresarial de Hosteleros de Cantabria 942 36 70 30
- Asociación de Turismo Rural de Cantabria 942 21 70 00

PARQUE DE LA NATURALEZA DE CABÁRCENO 942 56 37 36

ESTACIÓN INVERNAL DE CAMPOO 942 77 92 22

SANTANDER: 39001 Plaza Porticada,5 942 31 07 08
39004 Jardines de Pereda, s/n 942 21 61 20

SANTILLANA DEL MAR: 39330 Plaza mayor s/n 942 81 82 51

POTES: 39570 Independencia, 12 942 73 07 86

(c) C. TURISMO CANTABRIA

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