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Santa
María de la Redonda en Logroño
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Las obras de estilo barroco en La Rioja son muy abundantes
y de gran calidad y se encuentran dispersas por toda la comunidad.
ARQUITECTURA RELIGIOSA
La Iglesia Parroquial de San Miguel en Cuzcurrita es la más
característica del barroco riojano. Construida en piedra
sillar típica de la Rioja Alta, posee una fachada curva
a base de superficies cóncavas y convexas sobre las
que se asienta la torre de tres cuerpos. En el interior la
nave central está cubierta con arcos de medio punto.
En la Rioja Baja , la Iglesia de San Miguel de Alfaro constituye
la construcción más interesante de ladrillo
de toda la región. Tiene tres naves, con triple cabecera,
separadas por pilastras de ladrillo que sujetan bóvedas
y cúpulas. La fachada, formada por tres portadas, posee
una galería de tradición aragonesa y sobre ella
un frontón curvilíneo. A ambos lados de la fachada,
las torres gemelas.
Otros ejemplos de iglesia barroca los encontramos en Briñas,
Corera, Igea, Alberite o Soto en Cameros; esta última
posee unas bellas yeserías de trazado geométrico,
que decoran la cúpula del crucero.
TORRES
Un rasgo característico del barroco riojano son las
torres- campanario en el siglo XVIII, con varios cuerpos superpuestos:
los más bajos de sección cuadrada, el superior
octogonal y un chapitel cuajado de pináculos como remate.
Este modelo lo encontramos en las iglesias de Briones, Haro
o en Santa María de la Redonda en Logroño, cuya
portada de los pies se concibe a modo de retablo, flanqueada
por dos torres barrocas conocidas popularmente como “ las
gemelas”
La torre de la catedral de Santo Domingo sigue también
este esquema y se levantó en el siglo XVIII para sustituir
a otra anterior medieval. Posee la peculiaridad de ser exenta
y se le ha dado en llamar “la mejor moza de La Rioja”, ya
que es la más alta de todas (69m.).
ERMITAS
Las ermitas barrocas en La Rioja son muy numerosas, debido
a la gran religiosidad popular: algunas se encuentran aisladas
del casco urbano y a ellas se acude en las procesiones o en
las tradicionales romerías.
En Grañón se encuentra Nuestra Señora
de Carrasquedo, de planta de cruz latina, con una nave, arcos
de medio punto que sujetan los lunetos y cúpula en
el crucero. A los pies hay un coro alto y adosada a ella está
la casa del santero. En Briones, la ermita del Cristo se levantó
sobre la antigua Iglesia de San Juan, con planta octogonal
inscrita en u rectángulo, y gran cúpula central.
En su interior se conservan retablos, pinturas y tallas de
la época.
En Haro , la Basílica de la Virgen de la Vega, fue
edificada en el siglo XVII y reestructurada en el XVIII. En
Pedroso, Nuestra Señora del Patrocinio fue construida
con mampostería tradicional, encadenada con ladrillo
y sillería. La fachada tiene tres arcos de acceso al
pórtico y en el interior, las yeserías del presbiterio,
los retablos y el templete son característicos barrocos.
PALACIOS
La abundancia de piedra de sillería en las canteras
de la Rioja Alta, unida a la bonanza económica, posibilitaron
la construcción de importantes edificios civiles de
gran envergadura en el siglo XVIII.
En Haro son muy numerosos los ejemplos de arquitectura civil
barroca: el Palacio de la Plaza de la Cruz, de tres plantas
y alto, con portada de medio punto, seis grandes balcones
y escudo central, el Palacio de las Bezaras, en la calle de
la Vega, ocupado por una entidad bancaria; el de los Condes
de Haro, con portada flanqueada por columnas salomónicas
bajo el escudo central, que actualmente es la Casa de la Cultura.
En Briones, el Ayuntamiento se ha instalado en el Palacio
de Marqués de San Nicolás, con fachada simétrica,
organizada en tres calles y tres cuerpos, un modelo de palacio
barroco que se repetirá en el Palacio del Marqués
de San Nicolás, con fachada simétrica, organizada
en tres calles y tres cuerpos, un modelo de palacio barroco
que se repetirá en el Palacio de Espartero en Logroño.
Otros edificios civiles de gran interés son el Palacio
Paternina o de los Marqueses de Terán en Ollauri, el
Palacio de Pobes en Casalarreina, el Palacio de los Marqueses
de Legrada en Ábalos, o diversas casas nobles de Cuzcurrita
y Fuenmayor.
En la Rioja Baja, son característicos los edificios
de mampostería y ladrillos con balcones, herrajes,
escudos y una galería de arquillos en la última
planta. Así los encontramos en Arnedo, Aldeanueva de
Ebro y Alfaro. En Calahorra se conserva el Palacio Episcopal,
edificio con manifestaciones barrocas en su portada de cuatro
plantas. El mejor ejemplo de construcción palaciega
del XVIII en la Rioja Baja los encontramos en Igea: el Palacio
del Marqués de Casa Torre, un gran edificio de planta
cuadrada construido en sillería de piedra negra de
basalto y ladrillo. En sus fachadas lucen los blasones nobiliarios
y la posterior de cuatro plantas con galerías se levanta
sobre la huerta y el río. En su interior conserva la
capilla, la escalera y en sus bajos, los restos de un trujal
y almacén de aceite.
ESCULTURA Y PINTURA
Las obras de escultura y pintura de estilo Barroco son muy
abundantes en La Rioja. Encontramos esculturas formando parte
de retablos (Retablo de Santa Catalina en la iglesia parroquial
de Ribafrecha, retablo de San Esteban en Murillo) o como piezas
independientes (Niño Jesús de la Bola de la
Iglesia de Briones, San Miguel en la iglesia de Alfaro, la
Magdalena de la iglesia de Azofra).
En cuanto a la pintura , hay una preferencia por los temas
religiosos (pasajes de la vida de los santos, martirios, inmaculadas),
aunque también se cultiva el retrato, el bodegón
y el paisaje. Además de los conjuntos de frescos de
bóvedas y cúpulas en los templos, se usó
el óleo sobre lienzo en la pintura de caballete; también
fue muy popular la pintura sobre cobre, importada de Flandes,
de la que quedan bellos ejemplos.
OTRAS OBRAS DE INTERÉS
También revisten interés las sacristías
de san Millán de la Cogolla de Yuso, Murillo de Río
Leza y Briones, las sillerías de coro de las iglesias
de Alfaro y Murillo de Río Leza, las rejas de coro
de Santiago de Logroño y san Miguel de Alfaro, el trascoro
de San Millán de Cogolla (Yuso), los órganos
y cantorales de las iglesias de Briones y Briñas, y
numerosas piezas de orfebrería: cruces procesionales
(Daroca), custodias (Enciso, Navarrete, catedral de Calahorra,
Lagunilla de Jubera), cálices (Santo Domingo de la
Calzada) y arquetas relicario (iglesias de santa Cruz de Nájera,
parroquial de Ezcaray).
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