| - Las pinturas
murales góticas del Castillo de Alcañiz
El conjunto de pinturas murales góticas del castillo de
Alcañiz está considerado como uno de los más importantes,
completos y variados de la península ibérica. Se suele fechar,
con distintas precisiones según los autores, a lo largo del siglo
XIV.
Su estilo es gótico lineal, caracterizado por las tintas
planas, donde el color queda subordinado al dibujo. La técnica utilizada
fue el fresco. La ejecución de las pinturas parecen responder a
más de una mano o taller y pudieron ser ejecutadas en distintos
momentos. Se trata, en definitiva, de un “complejo pictórico” que
tiene más interés por la gran variedad de temas tratados
que por su propia calidad artística.
La temática es muy amplia, rica y compleja con un gran
repertorio de escenas representadas: religiosas, funerarias, históricas,
caballerescas, trovadorescas, alegóricas, simbólicas, etc.
relacionándose cada una de ellas con el lugar y el ambiente en el
que se sitúan: atrio de la Iglesia, fachadas exteriores, torre del
homenaje y claustro. Su ejecución tiene una clara intención
narrativa, estando representadas con gran minuciosidad y detallismo por
lo que algunos autores las han relacionado con las miniaturas. Son también
muy interesantes e infrecuentes las pinturas conservadas en el exterior
de las fachadas (zona del atrio y torre del homenaje), lo que demuestra
que la arquitectura medieval se pintaba también externamente.
- Pinturas del Atrio
Una vez traspasada la entrada del atrio veremos a la izquierda
arriba (paramento oeste) una magnífica escena de combate entre moros
y cristianos flanqueados por dos torreones almenados, sobre los cuales
sendos trompeteros vigilan o animan la batalla. En el ángulo superior
izquierdo, un curioso personaje islámico saca la lengua en actitud
burlesca. Bajo la escena de batalla se encuentra, bastante desdibujada,
una escena funeraria que representa la leyenda del encuentro de los “Tres
vivos y de los tres muertos”. En la zona superior derecha enmarcada en
un recuadro, aparecen escenas de la infancia de Cristo. En el paramento
norte (frente a la puerta del atrio) se representan distintas escenas de
la Pasión de Cristo: la Crucificaxión, la Santa Cena, la
Virgen María, etc. En el centro de este muro y dominando la obra
aparece un escudo nobiliario en relieve con un león rampante de
oro, muy similar al que existe en la clave de la bóveda del atrio.

En el paramento este, o fachada románica de la primitiva
Iglesia, se representaron distintas escenas del Juicio Final presidida
por un Pantócrator (Dios padre sentado en un trono). Junto a él
aparecen una serie de figuras arrodilladas, ángeles, damas, etc.
A la derecha de la puerta existe una compleja escena del infierno con ángeles,
damas, demonios y condenados, entre ellos un rey, un monje y figuras de
aspecto islámico, que sufren horribles tormentos entre el fuego
eterno.
- Pinturas Exteriores
En la fachada del atrio se conservan bastante desdibujadas algunas
escenas cortesanas y caballerescas con varios grupos de damas, castillos
y palacios, caballeros, una lucha de torneo a pie, etc. Existen también
algunos restos muy perdidos en la parte exterior de la planta noble de
la torre del homenaje.

- Pinturas de La Torre del Homenaje
En la primera planta, nada más traspasar la pequeña
puerta de acceso, veremos a la derecha, en la parte superior, una interesante
escena histórico-conmemorativa que representa un campamento militar
calatravo junto a una ciudad amurallada próxima a un paisaje arbolado.
Otros restos de pinturas conservadas en ese paramento parecen
indicar la existencia de un ejército situado frente a la formación
calatrava. Bajo esta escena aparece una compacta hueste de caballeros con
variados emblemas heráldicos y bajo ella una curiosa escena de grandes
dimensiones del conocido tema del “Salvaje y el rapto de la doncella”.
En el centro del muro, y sobre el magnífico ventanal, se ubicaba
originalmente la famosa escena de “La Rueda de la Fortuna” que, junto con
una figura de trovador sobre un árbol, se encuentran hoy instaladas
en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de la ciudad.

En el primer arco de esta planta noble del castillo calatravo
se conservan escenas de un ejército de caballeros en formación
que observan el encuentro amistoso o pacto de dos personajes.
Existen representaciones de ciudades amuralladas, torres defensivas,
una interesante escena de desembarco (en la cara norte) con dos barcazas
y un delfín entre las aguas y un desfile de un ejército triunfal
con entrada a una gran ciudad que se suele relacionar con la toma de Valencia,
o de Granada según otros autores. En el segundo arco continúan
las representaciones de ejércitos y desfiles de caballeros (abundando
especialmente el emblema heráldico de los Luna) en torno a una figura
central de caballero con maza de guerra; un campamento militar; un grupo
de sirvientes que llevan caballos; representaciones de paisajes y una ciudad
amurallada, etc. En el intradós de este arco se conserva, excepto
dos figuras (las de Enero y Febrero) un magnífico mensario o calendario
medieval, que representa los distintos meses del año mediante escenas
propias de cada uno de ellos: la siega, la trilla, la vendimia, la matanza
del cerdo, etc. En el muro oeste, o de acceso a la torre, se conservan
bastante desdibujadas algunas escenas de temática cortesana caballeresca
destacando tres damas en las ventanas de un castillo que despiden a un
caballero que se aleja.
- Pinturas del Claustro
En una de las capillas sepulcrales se conserva la figura de San
Miguel matando a un dragón infernal. Junto a él aparece un
toro yaciente y restos de una fortaleza con torreones, así como
una figura dibujada en negro que parece representar a un pastor o un músico
tocando un instrumento de viento. En el lado sur del contrafuerte de esta
misma capilla aparece una escena de la Crucifixión esbozada con
carboncillo sobre un fino revoque con las imágenes muy desdibujadas
de Cristo crucificado, San Juan, María y el sol y la luna humanizados.

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