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Becerril de la Sierra
 

Introducción

Si la reconstrucción de la evolución histórica de cualquier localidad de este país como algo específico resulta, muchas veces, harto complicada, la de Becerril de la Sierra lo es, aún más si cabe, por toda una serie de aspectos particulares que a continuación detallamos.

En primer lugar la desaparición de las fuentes primordiales para su estudio, principalmente el Archivo Municipal, que dificultan enormemente esta tarea. A ello se une la existencia de escasas referencias documentales sobre esta población; referencias que hubiesen podido suplir la carencia inicial y cuya notoria escasez tan solo nos permite, en algunos casos, el estudio de su evolución dentro de un marco superior como es el del Real de Manzanares. La ausencia de unos rasgos definitorios propios que permitiesen vislumbrar unos rasgos distintos a los que aldeas y villas de su entorno más inmediato.

No obstante, y pese a todas estas dificultades, es posible esbozar unas líneas generales básicas de su evolución histórica, inicialmente dentro de un marco referencial más amplio, y posteriormente profundizar en aquellos periodos o aspectos que lo permitan.

Partiremos pues, abandonando la posibilidad de un hipotético estudio anterior al proceso reconquistador, de los últimos años del siglo XI, periodo en el que se reconquista  la actual región de Madrid y se originan una serie de circunstancias que van a afectar directamente al origen y evolución posterior de las poblaciones del que más delante de denominará el Real de Manzanares, entre las que se encuentra Becerril de la Sierra.

Una vez situado el marco original de referencia intentaremos trazar líneas generales sobre la evolución de Becerril de la Sierra, muchas cosas se quedarán en el tintero; la premura de tiempo y la dificultad misma de la empresa lo imposibilitan en la actualidad, no obstante sería encomiable un intento más en profundidad de la evolución de esta localidad serrana.

De aldea de Manzanares a villa del Real

Ya hemos visto antes como la primera mención documental de Becerril aparece fechada en 1.385. No obstante esta primera aparición documental conocida, pensamos que en su origen como tal núcleo de población estable y permanente es bastante anterior, pudiendo datarse de la primera mitad del siglo XIV.

Desconocemos, hasta el momento, las motivaciones concretas e inmediatas que dieron lugar a la misma, aunque podemos apuntar algunas posibles que, aún con todas las reservas que ello implica, pudieran motivarla, y que están relacionadas con el extenso término de la villa de Manzanares en relación a la exiguo de su población.

Esta amplitud del término de Manzanares y lo escaso de sus habitantes suponía por,, una parte dejar sin cultivar gran número de tierras, aptas para el cultivo, pero muy alejadas del núcleo de población por lo que no se labraban y se dedicaban, fundamentalmente a pasto y aprovechamiento forestal. Por otra parte, de las tierras cercanas a la villa de Manzanares, las de dedicación agraria no eran abundantes, dado lo escabroso del terreno, lo que a su vez impedía un crecimiento de éstas y paralelamente un aumento de población  en la villa con recursos claros de supervivencia.
La misma dedicación silvo-pastoril de las tierras del actual término de Becerril, con los correspondientes rebaños que las pastean, pudo motivar el asentamiento definitivo de algunos vecinos en un lugar donde existían, tierras sin roturar y aptas para el cultivo y buenos pastos donde pastar sus rebaños de ganado, fundamentalmente vacuno. La unión de ambas circunstancias y bien cada una de ellas, según los casos, pudo ser, a nuestro entender la motivación inmediata para el surgimiento de un nuevo núcleo de población, dependiente de Manzanares en la Administrativo, pero que poco a poco irá afirmando su personalidad propia como aldea hasta conseguir en 1.636 la definitiva segregación de ella al conseguir el privilegio de villazgo por merced de Felipe IV, que confirmará en 1.658 la petición formulada por Don Rodrigo de Mendoza, Duque del Infantado y señor del Real como conde que era del mismo.

Desconocemos igualmente de origen de los primeros vecinos de la nueva aldea del real, que bien podían proceder de la misma villa de Manzanares u otras aldeas del Real, bien de lugares y regiones más distantes. Pese a ello, suponemos que, al igual que sucede en otras muchas aldeas y lugares que surgen en la misma época sus primeros moradores son hombres libres, con una serie de privilegios iniciales y con una base económica propia que les otorga la villa encargada de la repoblación.

En este sentido, al crearse  una nueva aldea, la villa cabeza del territorio otorga a ésta una serie de términos determinados que se dividen en tres tipos de tierras:

1.- Bienes comunes a la villa y aldeas del territorio. Dichos fueron en el caso de Becerril muy amplios, en relación con el término otorgado, dado lo accidentado del terreno y su escaso aprovechamiento para cultivar dehesas.

2.- Bienes comunes al concejo de la nueva aldea, compuestos principalmente por dehesas, prados, eras, tierras de labor,...

3.- Bienes particulares de sus vecinos. Esta parte era la que ofrecía la villa que patrocinaba la nueva población a los vecinos que deseaban afincarse en ella. Los lotes en que se dividían el total de estos bienes estaban formados por una pequeña propiedad agraria, de las que desconocemos sus dimensiones concretas.(1) Determinados autores apuntan una superficie media de estos lotes iniciales de tierra entre la ½ yugada y la yugada, entre 25 y 50 fanegas de tierra lo que, en el caso de Becerril, nos parece bastante exagerado si tenemos en cuenta las superficies media de tierra por vecino unos siglos después.

Esta estructura creada por los repartos comenzó a modificarse ya desde sus inicios. Al poder enajenar los vecinos sus propiedades, al cabo de un cierto tiempo, comienzan a documentarse en muchas aldeas, en su mayoría de fincas pequeñas, que alteran la inicial uniformidad económica de sus vecinos; aspecto éste que si para el caso de Becerril no lo tenemos documentado hemos de suponer que sucedería igualmente que en las restantes.

Se esta empezando a sentar pues, con este proceso de ventas ya desde sus comienzos, las bases de la posterior diferenciación económica y consecuentemente social de los vecinos de la aldea que observaremos con más claridad al analizar el siglo XVIII.

Historia

Para el estudio de la Historia de Becerril de la  Sierra debemos situarnos en varios siglos antes, concretamente en las fechas de la reconquista de la península Ibérica a los moros y musulmanes. Y con más exactitud en el tiempo en que se reconquistan las ciudades de Madrid fuertemente protegida y amurallada, y la poderosa y ricos judíos.

Aunque se desconoce oficialmente una fecha exacta y por quien fue fundado Becerril de la Sierra, es en este período reconquistador del Rey Don Alfonso, cuando los historiadores y cronistas más influyentes y significativos del reino de Castilla, establecen este pequeño núcleo de población , que perteneció en aquellos lejanos años a la Comunidad y Tierra de Segovia, contribuyendo así, al impulso colonizador del Concejo Segoviano durante los siglos XII y XIII.

En el año 1-385 se funda un mayorazgo sobre el Real de Manzanares, en cuyo privilegio aparecen citados todos los lugares, aldeas y villas que están dentro de la jurisdicción del Real. Entre estos términos está Becerril.

Becerril estaba bajo la protección, tanto judicial y militar, del Concejo del Excelentísimo Señor Duque del Infantado, ofreciendo a su Majestad el Rey Felipe IV la petición administrativa con titularidad de Villazgo hecha por el Concejo, Justicia y Vecinos de Becerril. Este privilegio de Villazgo fue otorgado en el año 1636 y confirmado en 1658 por el VII Duque del Infantado, Marqués de Santillana y Conde del Real de Manzanares, Don Rodrigo de Mendoza y Sandoval.

El primer censo de población encontrado en Becerril contaba con 39 varones, 8 de ellos eran solteros y 2 viudos. En el conocido censo de Castilla realizado en el año 1594, se componía Becerril de 69 vecinos, cuya aproximación en habitantes asciende a 276.

En el siglo XVII, época en la que mayoritariamente los vecinos de Becerril que no emigraron, dedicaban sus labores y oficios en las necesidades de la comunidad vecinal, destacando el campo de la labranza a causa del duro clima. También ocupaban varios meses del año a la conducción de piedra, carbón  y leñas a la Corte y Villa de Madrid. Otro sector de población se ocupaba del pastoreo y del ganado, principalmente vacuno, lanar y cabrío. Otro menor número de trabajadores se repartía entre los jornaleros, criados, canteros, fabriqueros de carbón, tejedores, mampostería, cirujano, maestro de primeras letras y un sacristán. En el año 1841 tras la ley gubernamental del Primero de Mayo, Becerril cae nuevamente ante las leyes desamortizadoras y de expropiación, la pobreza y el aislamiento se acentúan en toda la región.

Durante la Guerra Civil Española de 1936, Becerril acoge con gran sentido de la humanidad a numerosos vecinos de las poblaciones de Guadarrama y Los Molinos, dañadas y muy castigadas por los bombardeos y los efectos de la guerra.

Actualmente cuando en las tertulias con amigos se habla de Becerril, se habla de un pueblo amigo, de un pueblo serio y en un fuerte proceso de progreso. Serrano auténtico, situado al pie del puerto de Navacerrada y la Sierra de la Maliciosa, rodeado de los Montes de la Cabeza Mediana y Alto del Hilo.

Monumentos

La Iglesia Parroquial está bajo la advocación de San Andrés Apóstol y corresponde su fecha de construcción a los últimos años del siglo XVI, con algunas reformas en el siglo XVII muy destacadas. Todo el edificio es digno de admiración y está construido sobre antiguas ruinas que le dan una fuerte solidez.

Un grupo de amigos de Becerril de la Sierra, encabezados por D. Manuel Grandes, se decidieron en 1967, ante la crecida de veraneantes, a construir una nueva iglesia cerca de la colonia llamada “El Tomillar”. El proyecto de la obra, vanguardista para su tiempo, fue realizado por el arquitecto de la orden de predicadores Fray Francisco Coello Portugal.

Los trabajos se iniciaron el 17 de Julio de 1967, poniéndose la primera piedra el 26 de agosto, y terminando lo más necesario en el mes de mayo de 1968. El coste de las obras fue de seis millones de pesetas. El 30 de Junio de 1968 se consagró este templo a Nuestra Señora del valle, presidiendo la primera misa el arzobispo de la diócesis, el Excmo. Sr. D. Casimiro Morcillo González.

Más información:

Ayuntamiento de Becerril de la Sierra
Plaza de la Constitución, 1
Telf: 91.854.88.14
Centro Cultural
C/ Real, 4
Telf. 91.853.71.59