Introducción
En este dossier
ofreceremos una descripción de la Barcelona romana a partir, tanto
de los restos conservados, como de los últimos hallazgos o de la
hipótesis que existen sobre el desarrollo de la ciudad durante este
periodo histórico.
En el texto se
citan calles las calles en su idioma original (catalán), igualmente,
se utilizan términos en latín, el significado de los cuales
puede hallarse en el mismo texto o en el glosario adjunto.
Reproducción
de una inscripción donde aparece el nombre completo de la Barcelona
romana, de forma abreviada. Fue realizada por encargo de los seviros augustales,
un colectivo de carácter religioso formado por seis hombres que
también se encargaban de la organización de fiestas y juegos
públicos.
1. El marco geográfico
Iniciaremos el
recorrido situando Barcelona en su entorno físico.
La ciudad de Barcelona
se halla en el tercio central de la costa catalana, siendo la capital de
esta comunidad autónoma, y a su vez, de la provincia del mismo nombre
y de la comarca del Barcelonès.
El marco geográfico
está definido por cuatro elementos naturales. Por un lado encontramos
el mar Mediterráneo, frente al cual existe la cordillera litoral,
conocida como Collserola. Dos ríos, Llobregat y Besòs delimitan
por los lados el llano que nos ocupa.
Tendríamos
al sudeste el mar, al noroeste la cordillera, al nordeste el río
Besòs y al sudoeste el curso del Llobregat. En el texto se usaran
estas referencias naturales cuando se pretenda ubicar una zona o un monumento.
Los restos de la
Barcelona romana se sitúan al sureste del termino municipal actual,
en el distrito de Ciutat Vella, significando un pequeño espacio
del total de la superficie que ahora este ocupa, que es de 99,07 km2.
2. Los precedentes
Ya sabemos donde
se encuentra la ciudad, antes de empezar la descripción de la misma,
conviene recordar que no fueron los romanos los primeros habitantes de
ésta zona.
Antes de su llegada
al llano de Barcelona, la zona no era un espacio deshabitado. Así
en el área del Morrot, al pie de la montaña de Montjuïc,
se localizaron restos arqueológicos fechados en el paleolítico,
y junto a la iglesia de Sant Pau del Camp conocemos la existencia de habitantes
durante el período neolítico y la Edad del Bronce.
También
la cultura ibérica se desarrolló en diversas colinas del
actual termino municipal barcelonés, es el caso de los asentamientos
localizados en el Turó de la Peira, la ya nombrada montaña
de Montjuïc, o el Turó del Guinardó y el del Putget.
2.1. Roma en
Cataluña
Tampoco fue la
primera ciudad romana de la actual Cataluña, ni tampoco la única
ni la más importante. Recordemos, entre otras, las de Emporion,
Gerunda, Ilerda, Iesso, Aesso, Dertosa o Tarraco. Esta última, la
capital de la provincia romana de la Tarraconensis. De las más cercanas
a Barcelona citaremos los enclaves de Egara, el Castrum Octavianum, Baetulo
y Iluro.
3. Barcino
Cuando los romanos
decidieron fundar esta ciudad, lo hicieron en un punto donde, por ahora,
no conocemos la existencia de otro núcleo de población anterior.
El lugar elegido fue el denominado Mons Taber, una pequeña elevación
cerca del mar, de fácil defensa, y con una excelente vista sobre
el llano que enlaza con la cordillera litoral. La vía de comunicación
más importante era la denominada Via Augusta, un ramal de la cual
permitía llegar a Barcelona.
La fecha del inicio
de la vida de la ciudad se sitúa entre los años 15 y 10 a.C.,
como consecuencia de las reformas territoriales y administrativas ordenadas
por Augusto. Su nombre completo era el de Colonia Iulia Augusta Faventia
Paterna Barcino, sus habitantes eran conocidos como barcinonensis o faventinos.
El estatuto jurídico de la ciudad fue el de colonia. Barcelona tienes
pues, más de dos mil años de historia.
Las ciudades romanas
estaban muy bien planificadas y su construcción obedecía
a unos planes detallados y precisos. En las vías de entrada se encontraban
los espacios funerarios, constituidos por monumentos de diferentes medidas
y tipos, alineados paralelamente al camino. Un ejemplo de esto son los
restos que se pueden ver en la plaza de la Villa de Madrid, fechados en
los siglos I y II de nuestra era.
El abastecimiento
de agua se hacia a partir de canalizar las fuentes o ríos situados
cerca de la ciudad, mediante una construcción que ayudaba a salvar
los desniveles, los acueductos, que permitían que el agua llegara,
se almacenara y distribuyera a las fuentes públicas, las industrias
o las casas particulares. En el caso de Barcelona conocemos la existencia
de dos acueductos que son visibles en la base de la torre de la muralla
que se encuentra más cercana a la Catedral. Uno de ellos discurría
por la calle dels Arcs y del otro, recientemente se ha encontrado parte
de su recorrido en la calle Duran i Bas, en la parte trasera de un edificio.
Plano
de Barcino
1.-
Acueductos 2.- Puerta decumana de montaña 3.-
Puerta decumana de mar 4.- Plaza de Sant Jaume 5.-
Templo de Augusto 6.- Zona de las termas 7.-
Edificio del Ayuntamiento 8.- Palacio de la Generalitat 9.-
Área del Foro 10.- Catedral 11.- Avenida de la Catedral
12.- Calle Tapineria 13.- Plaza Ramón Berenguer 14.-
Calle Sots-Tinent Navarro 15.- Plaza dels Traginers 16.-
Edificio nº 5 de la calle Correu Vell 17.- Calle Avinyó
nº 19 18.- Calle del Call nº 1
19.-
Calle Banys Nous nº 16 20.- Calle de la Palla
-
En continua el trazado conservado de la muralla.
-
En discontinua el trazado hipotético de la muralla y de la disposición
de la trama urbana.
-
Las calles oscurecidas corresponden a las dos calles principales y a los
decumani y kardines minores.
3.1. Las murallas
Las murallas que
protegían la Barcelona de época romana es el monumento que
visualmente más impacta. Encerraban una superficie ligeramente superior
a las diez hectáreas, y tenían una forma de octágono
no regular, más largo que ancho, que se adaptaba al relieve de la
colina..
Tuvo dos recintos
amurallados, el primero de los cuales está datado en el momento
de fundación de la ciudad, y fue levantado a partir de construir
dos lienzos con opus quadratum, con un espacio central relleno con argamasa,
y con un espesor medio de dos metros.
Las segundas, son
las que actualmente podemos ver. Están fechadas a finales del siglo
III, y se adosaron a la cara externa de las anteriores, llegando a alcanzar
una anchura máxima de ocho metros. Las diferentes investigaciones
han constatado que para obrarlas, usaron todo tipo de materiales, tanto
arquitectónicos que procedían de diversos edificios
de la ciudad, así como también esculturas o inscripciones.
La forma era la misma, con un apéndice cuadrado situado en el centro
de la fachada del lado mar. Tenia setenta y seis torres, de las cuales
diez no eran cuadradas, las cuales estaban situada en los ángulos
y en las puertas.
Un recorrido que
nos permite ver el perímetro amurallado, partiría de la puerta
existente en la plaza Nova, que está defendida pos dos torres semicirculares
que encuadran el acceso a la ciudad por este lado situado frente a la cordillera
litoral. Seguiría por la avenida de la Catedral, la calle Tapineria,
continuaría por la plaza Ramon Berenguer y la calle Sots-Tinent
Navarro hasta la plaza dels Traginers, continuaríamos por la calle
del Correu Vell, donde en el patio del nº 5 podemos ver uno de los
lienzos de esta defensa, entre dos de sus torres cuadradas, seguiríamos
hasta la calle Regomir junto a la capilla de Sant Cristòfol, donde
podremos ver la puerta contraria a la que hemos descrito. En ambos casos,
el paso al interior de la urbe se realizaba a través de tres oberturas
cubiertas, la central pensada para el paso de carruajes y animales, y los
dos laterales para los peatones. El siguiente punto donde podremos observar
el lienzo de muralla es el nº 19 de la calle Avinyó, igualmente
podremos ver una torre en el nº 1 de la calle del Call. En el nº
16 de la calle Banys Nous veremos el lienzo de muralla, al igual que en
la calle de la Palla, punto a partir del cual enlazaríamos con el
principio del recorrido.
3.2. La trama
urbana
La configuración
interna de las ciudades estaba determinado por el trazado de dos calles
principales, una que la atravesaba longitudinalmente, mientras que la otra
lo hacia transversalmente. La primera era el decumanus maximus, cuyo recorrido
aun se conserva actualmente, y que se iniciaría en la puerta decumana
de la plaza Nova, seguiría por la calle del Bisbe hasta la plaza
de Sant Jaume, continuando por la calle de la Ciutat y la calle Regomir,
donde como acabamos de indicar, se encontraría la puerta decumana
del lado mar.
La segunda era
el kardo maximus, en cuyos extremos se encontrarían las otras dos
puertas de la ciudad, y cuyo recorrido seria por la calle de la Llibreteria,
plaza de Sant Jaume y calle del Call, comunicando las actuales calles dels
Banys Nous y la Via Laietana, en el punto donde está la plaza de
l’Angel.
El resto de las
calles se articulan a partir de trazar paralelas de las dos principales,
y que se conocen como decumani minores y kardines minores, cuya forma y
dimensiones eran producto de la adaptación al relieve del terreno,
delimitando manzanas cuadrangulares o rectangulares. Ejemplos de estas
calles secundarias serian en el caso de los decumani, las calles de Sant
Domenec del Call, del Pas de l’Ensenyança, dels Gegants y del Palau.
En cuanto a los segundos, tendríamos las calles del Bisbe Caçador,
de la Pietat, Baixada de Santa Clara, de Sant Sever, Font de Sant Miquel
y Baixada de Sant Miquel.
Por tanto, aun
sufriendo las numerosas variaciones que este sector de Barcelona ha acumulado
durante su devenir histórico, alguna de las calles han conservado
parte del trazado original, que ha quedado fosilizado.
3.3. El Foro
El espacio central
de la ciudad, el lugar donde se cruzan las dos calles principales, es el
foro, área donde se concentran los espacios y las construcciones
dedicadas a los negocios, la justicia o las reuniones de las autoridades
de la ciudad, con edificios como la Curia o la Basílica, que delimitaban
una área rectangular. Un edificio que contenía unas termas
se encontraba en la parte posterior de la plaza de Sant Jaume.
En el caso de Barcelona,
este sitio no estaría situado en el centro geográfico de
la superficie amurallada, sino que se encuentra desplazado hacia el norte.
Actualmente, la forma y la situación de todas las construcciones
que lo formarían, no se conocen realmente, futuras investigaciones
arqueológicas proporcionaran la información necesaria.
Actualmente la
plaza de Sant Jaume está delimitada por dos edificios de origen
gótico, situados uno frente al otro. El del lado mar es el Ayuntamiento
de Barcelona, mientras que el del lado montaña es el de la Generalitat
de Catalunya. Desde su fundación, el centro de decisiones políticas
de la urbe, no ha variado.
Reconstrucción
ideal del plano del templo dedicado a Augusto.
En
rojo las columnas conservadas
El conjunto del
forum estaba presidido por uno o más templos. En nuestro caso, conocemos
la existencia de uno situado en el punto más elevado del Mons Taber,
y del cual solo se conservan en su posición original tres columnas
con sus respectivos capiteles de orden compuesto y parte del arquitrabe,
y que actualmente podemos ver en el nº 10 de la calle del Paradís.
Sabemos que era un templo hexástilo y períptero, de treinta
y cinco metros de largo y diecisiete y medio de ancho, dedicado al emperador
Augusto.
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