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PINTURA MURAL ROMÁNICA 1/3

Mª Mercè Riera i Arnijas
T-CUA Tutories Culturals i Artístiques

 

1. Introducción: contexto histórico
La implantación del románico en Cataluña responde al momento en el cual ésta empieza a independizarse. A finales del siglo X, los condados catalanes que integran la Marca Hispánica empiezan a agruparse alrededor de figuras como el conde de Barcelona que se erigirá como soberano de un amplio territorio. El ataque de Almanzor y el cambio posterior de dinastía en el trono francés suponen a la práctica, la rotura de las relaciones y la independencia respeto de Francia.
En los inicios del siglo XI empieza un proceso de integración de los territorios catalanes, favorecido por un aumento de la actividad económica y una estabilidad política. Se reanudará la reconquista y se empezaran a repoblar algunas comarcas catalanas. Continúan las relaciones con el sur de Francia y con Italia, sobretodo en el campo religioso.
El siglo XII se caracteriza por las intensas relaciones con Occitania, la unificación del territorio alrededor del condado de Barcelona y la expansión hacia el sur con la conquista de territorios musulmanes.

La vida en los condados catalanes era la propia de la sociedad feudal, rígidamente jerarquizada en estamentos: el más bajo pero a la vez más numeroso era el de los campesinos; le seguían el bajo clero y la baja nobleza  y finalmente en la cúspide de la pirámide encontraríamos el alto clero y la alta nobleza encabezada por la figura del conde.
Los nobles juraban fidelidad a un noble superior en un acto llamado de vasallaje que vinculaba el súbdito a su señor, prometiéndole fidelidad y obediencia a cambio de protección.
Todo esto se daba a la llamada Catalunya Vella, territorio que abarcaba desde los Pirineos hasta la línea que limita el río Llobregat y su afluente Cardener (esta conquista cristiana se completará el 1148-1149 dando lugar a la Catalunya Nova), explicando la gran densidad de edificaciones románicas en los Pirineos y Pre-pirineos.

2. Características del arte y la pintura románica catalana 
El arte románico es la primera gran manifestación artística común a todo el Occidente europeo. Se origina en la Edad Media, al final del primer milenio y se caracteriza por ser una síntesis entre la tradición constructora del Imperio Romano y las experiencias hechas en las épocas visigoda y carolingia, dando como resultado un arte original y valiente que se mantendrá vivo desde los inicios del siglo XI hasta buena parte del siglo XIII.
La pintura románica  responde a un objetivo didáctico que la propia Iglesia se propone para poder llegar sino dominar al pueblo. Se trataba de acercar el mensaje de las historias del Antiguo y Nuevo Testamento a un pueblo que no sabía leer letras pero sí imágenes, unas imágenes que reproducen como si de un libro se tratara los textos bíblicos. 

 Pantocrátor de Sant Climent de Taüll

La pintura mural románica es una pintura bidimensional, sometida a un soporte que viene determinado por la arquitectura. El artista occidental partirá de la esquematización de las formas hasta llegar a una composición geométrica, alejada de la concepción naturalista de los elementos. El arte se apartará de la imitación de la realidad para dar una imagen interpretativa, un símbolo, en el que se busca la esencia de la cosa representada.
Las figuras se construirán según ejes verticales y horizontales de simetría y el espacio seguirá un criterio bidimensional. La línea es el elemento predominante, dibujando las figuras y definiendo las zonas donde se aplicarán los colores. El pintor románico utilizará fundamentalmente el color blanco de la cal, el negro del hollín, pigmentos como el ocre amarillo, verde, azul… Serán tratados como tonos fuertes, ya que las pinturas se verán con poca luz.

3. El Museu Nacional d' Art de Catalunya y su colección de arte románico
La instalación de las colecciones de arte románico en el Palau Nacional de Montjuïc, edificio emblemático de la Exposición Internacional de Barcelona de 1929, se remonta a los años 30 del siglo XX. Enmarcado por una política de reordenación de los museos se creaba el Museu d'Art de Catalunya, siendo inaugurado el 1934.
Con la promulgación de la Ley de Museos del 1990 aprobada por el Parlament de Catalunya, se convertía en museo nacional y se iniciaban las obras para dar lugar a las nuevas salas de arte románico, inauguradas en el mes de diciembre del 1995.
La parte más significativa de la colección de arte románico es la de pintura mural, adquirida en su mayor parte por la Junta de Museus entre los años 1919 y 1923 en una campaña que pretendía salvar los conjuntos murales de la exportación y la venta.

Arranque de las pinturas murales

La pintura mural románica fue realizada con la técnica del fresco que consiste en aplicar los pigmentos diluidos con agua de cal cuando el enlucido del muro aún está fresco. Cuando la pintura se seca, la cal cristaliza y pintura y muro forman un todo compacto. Sin embargo, por razones  de conservación o de protección, es posible arrancar el fresco del muro, por un antiguo procedimiento originario de Italia. Sintéticamente la operación consiste en extraer las pinturas de su soporte original, el muro, y traspasarlas a un nuevo soporte de tela.
 
 

EJERCICIO
Ahora que conoces la figuración del Tetramorfos intenta relacionar cada uno de los evangelistas con su símbolo:

   San Mateo                      San  Marcos                         San Juan                         San Lucas
 


I

Finalmente, en los extremos de este registro superior unos ángeles que ya conocemos: tienen seis alas cubiertas de ojos que nos miran. Son los serafines.
En el cilindro, enmarcados por arcos y columnas aparecen varios santos y apóstoles. A un lado y a otro de la ventana la Virgen María y San Juan Evangelista con Bartolomé, Tomás y Jaime.