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LA EXPOSICIÓN INTERNACIONAL
DE BARCELONA DE 1929. 3/5
84-9714-041-9
Francesc-Xavier Mingorance i Ricart
T-CUA Tutories Culturals i Artístiques
 

5.2.2. La plaza de la Mecánica
También proyectada por Jean-Claude Nicolas Forestier, como elemento urbanístico articulador de las construcciones de los pabellones y palacios que se levantaban a la izquierda de la avenida María Cristina. La mayor parte de éstas y la propia plaza fueron sustituidas por otras en la década de los 60 del siglo XX, adoptando el nombre de plaza del Universo, con el que se la conoce hoy en día. En 1985 todo el conjunto fue reordenado a partir de un proyecto de Pep Bonet i Bertran.

5.3. La plaza Carles Buïgas
Emplazada al final de la avenida María Cristina, toma su nombre del ingeniero que diseñó la Fuente Mágica, uno de los elementos paradigmáticos de la Exposición y que se encuentra en ella.

5.3.1. La Fuente Mágica
Proyectada por Carles Buïgas como uno de los elementos de la Luz, hilo conductor de la Exposición. Desgraciadamente fueron mutiladas en los años 40 del siglo XX, siendo restauradas por el propio autor en 1944-45. Recientemente se han vuelto a restaurar, modernizándose toda la maquinaria y los equipos de control, conservándose todo el equipamiento original, con un acertado criterio museográfico.

Fuente Mágica

5.3.2. El Pabellón de Alemania
El Pabellón de Alemania es conocido popularmente como “Pabellón Mies van der Rohe”, nombre del arquitecto que lo proyectó. Dentro de la concepción general de los pabellones y palacios de la Exposición sólo dos podían ser considerados como auténticos modelos de arquitectura moderna: el Pabellón de Artistas Reunidos, de Jaume Mestres Fossas, que no se ha conservado, y el Pabellón de Alemania.

Pabellón de Alemania

Una vez clausurada la Exposición, el Estado alemán intentó venderlo infructuosamente. Al no encontrar comprador, se procedió a su demolición en 1930. Dada su excepcional importancia dentro de la arquitectura contemporánea y su especial significación dentro del conjunto de construcciones de la Exposición, el Ayuntamiento de Barcelona decidió, a principios de la década de los 80 del siglo XX, su total reconstrucción. Entre 1983 y 1986 los arquitectos Fernando Ramos e Ignasi de Solà-Morales, se encargaron de llevar a buen puerto el proyecto de reconstrucción. El pabellón se encuentra ahora en el mismo emplazamiento que tuvo en durante la celebración de la Exposición de 1929. Destaca por su concepción de formas simples con grandes superficies de vidrio y piedra con pilares de hierro con alto contenido en cromo.

5.3.3. Los Palacios de Alfonso XIII y de Victoria Eugenia
Son los únicos palacios que se construyeron fuera del proyecto general de la Sección Nacional de la Exposición. Ambos se deben a Puig i Cadafalch y Guillem Busquets. La construcción, realizada entre 1918 y 1923, fue dirigida por el primero de ellos. En realidad no se trata de dos palacios propiamente dichos, sino de dos pabellones que se organizan, cada uno de ellos, a partir de dos naves adosadas de grandes dimensiones. Puig i Cadafalch solucionó la planta con una retícula integrada por módulos cuadrangulares sobre columnas como únicos elementos interiores de soporte del tejado. Las fachadas son ciegas, sin ninguna obertura, y la iluminación es cenital mediante la implantación de claraboyas en la cubierta. Exteriormente, las fachadas están decoradas con columnas salomónicas esgrafiadas de inspiración barroca. Los remates de los ángulos siguen el modelo del Puente Real de Valencia, y los porches de acceso, que guarecen las puertas, reproducen la portada de la iglesia de Caldes de Montbui.

Palacio de Alfonso XIII

Dentro del pan urbanístico general de la Exposición, ambos palacios son importantes en tanto que sirven de cierre a la plaza Carles Buïgas, potenciando una vez más el eje Palacio Nacional - Plaza España.

5.3.4. El Pabellón de la Ciudad de Barcelona
El Pabellón de la Ciudad de Barcelona fue proyectado y construido en 1929 por el arquitecto municipal Josep Goday, que había sido colaborador de Puig i Cadafalch y que había realizado, entre otras obras remarcables, las escuelas municipales Pere Vila, Ramon Llull, Milà i Fontanals, entre otras.

Pabellón de la Ciudad de Barcelona

El pabellón presenta planta rectangular, de un solo cuerpo. Se basa en esquemas Noucentistes que el arquitecto ya había utilizado en muchas de sus obras. Destaca por su austeridad compositiva, con una planta baja en la que hemos  de mencionar las dos series simétricas de arcos ciegos que acogen ventanas rectangulares, y un piso superior con ventanas centrales de  arco de medio punto y ventanas cuadradas a ambos lados.
Las esculturas que decoran la fachada son obra de dos prestigiosos escultores catalanes: Eusebi Arnau y su discípulo Frederic Marés.
El Pabellón de la Ciudad de Barcelona y el Pabellón de Alemania, al igual que los de Alfonso III y Victoria Eugenia, sirven para cerrar la plaza Carles Buïgas y potenciar el eje Palacio Nacional - Plaza España.