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ver una de sus obras, más concretamente el mural de la bodega
del Faianç Català de las Galeries Laietanes, Martinell
adquirió algunos azulejos del artista y los mostró
a la junta de Pinell de Brai, la cual, encontrándose entusiasmada
por la marcha de la edificación y la vistosidad de los arcos, decidió
encargar un friso que decorara la fachada.
Celler de Pinel
de Brai. Friso ornamental.
Detalle. "La
recolectora de olivas".
Xavier Nogués
Después vinieron
preocupaciones de tipo económico y en una reunión, la tarde
del domingo 13 de febrero de 1921, decidieron no poner ornamentos
"ni otras cosas supérfluas”, y lo aplazaron para cuando la situación
presupuestaria mejorara. Pero los azulejos ya estaban hechos y a punto
de hornear. Una vez terminados, fueron llevados casi secretamente a Pinell
donde quedaron almacenados durante mucho tiempo en cajas bajo las tolvas.
Finalmente en 1949, cuando hacía tiempo que Nogués había
muerto, Martinell recordó la cuestión de los azulejos a quien
entonces era el alcalde, Altadill i Serres, único miembro superviviente
de la junta
Celler de Pinel
de Brai. Friso ornamental.
Detalle. "Campesino
bebiendo vino".
Xavier Nogués
constructora. Los
buscaron y los encontraron allí donde las habían dejado.
Los colocaron en la fachada, resultando un monumental friso de 42
m de largo con figuras alegóricas del mundo de la vid, el vino y
el aceite, que van desde unas impresionantes y austeras recogedoras de
aceitunas, a campesinos sudorosos en pleno esfuerzo, carros cargados de
uvas, prensa del mosto o el gracioso panel representando siete cazadores
con aire de haber bebido.
Celler de Pinel
de Brai. Friso ornamental.
Detalle. "El
carro de la uva" y
"Cazadores comiendo".
Xavier Nogués
3.2. Gandesa
El 19 de feberero
de 1919, el presidente del Sindicato de Cooperación Agrícola
de Gandesa, Josep Maria Serres, y el compañerode la junta, Jaume
Fontanet, encargaron la construcción del edificio a Cèsar
Martinell. Al mismo tiempo le encomendaron la contratación de un
encargado de obra de su entera confianza. De esta manera se aseguraban
una correcta interpretación de los planos, así como de la
dirección de la obra, que pensaban realizar por el sistema de administración.
Cooperativa Agrícola
de Gandesa.
Exterior. Muelle
de descarga
La posibilidad de
contar con un encargado de obra de su total confianza animó a Martinell
a llevar a cabo la estructura prevista. La originalidad constructiva de
la obra no dejaba de resolver problemas como los cambios climático
acentuados. Además la construcción se complicaba y encarecía
por la falta de arena en el lugar, razón por la cual Martinell adoptó
técnicas constructivas autóctonas, como por ejemplo el uso
de las bóvedas.
Cooperativa Agrícola
de Gandesa.
Exterior. Fahaca
posterior y bóvedas.

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